¿A dónde va Brasil? Dossier

André Singer

Zaid Jilani

Lee Fang

28/10/2018

Los ojos de una buena parte del mundo estarán hoy, en las próximas semanas y meses puestos en los resultados de las elecciones presidenciales brasileñas. Entre todos los interrogantes que ha planteado esta campaña electoral, con el triunfo en el primer turno del candidato de la ultraderecha, Jair Bolsonaro (PSL) sobre Fernando Haddad, del Partido de los Trabajadores (PT), existe una sola certeza: se abre una etapa de furiosa lucha social y política. SP

 

Un diálogo con Stefan Zweig sobre Jair Bolsonaro

André Singer

 

El escritor Stefan Zweig (1881-1942) me llamó ayer por la mañana (no usa WhatsApp).

- Buen día, Stefan, ¿cómo está?

- Estoy preocupado por la elección de este domingo aquí en Brasil.

- Yo también.

- Pero creo que todavía no se dio cuenta de lo que está sucediendo. Lea Autobiografía: el mundo de ayer, que escribí antes de suicidarme en Petrópolis (Río de Janeiro). 

- Deja pasar las elecciones.

- El método de la extrema derecha brasileña es el mismo del nacionalsocialismo: una dosis a la vez, y después de cada dosis, una pequeña pausa. Siempre sólo un comprimido y luego esperar un poco para comprobar si no era demasiado fuerte, si la conciencia del mundo toleraba esa dosis. 

- ¿De qué estás hablando?

- Véase, por ejemplo, la reacción de Jair Bolsonaro (PSL) esta semana, antes de que la mala repercusión del vídeo en el que su hijo, Eduardo, cuando amenazaba cerrar al Supremo Tribunal Federal con un “soldado y un cabo”.  

- Sí, ¿qué hay con esa reacción?

- El candidato, con aire compungido en la televisión, pidió “disculpas al Poder Judicial”, diciendo que no fue la intención de Eduardo atacar “quien quiera que sea”. La técnica es ir experimentando lentamente, para descubrir hasta dónde se puede ir en cada momento.

 - ¿No serán sólo bravatas?

- Nosotros en Alemania y Austria no creíamos ni un centésimo o milésimo que fuera posible lo que pocas semanas más tarde habría de eclosionar. Monstruosidades como la quema de libros, que pocos meses después serían un hecho, todavía estaban lejos de algo comprensible incluso para personas con amplia visión.

- La gente aquí piensa que las instituciones están funcionando y que ellas impedirán el albedrío.

- Engaño. El clima de amenaza a la libertad de expresión se apoderó de parte de las instituciones. Fíjese en las acciones policiales que ocurrieron en 12 Universidades en los últimos días. Durante tres décadas de democracia el territorio universitario fue inviolable y, de repente, las clases sobre el fascismo se interrumpen por la fuerza. Esto se llama Estado policial.

- Usted exagera, Stefan, ellos tenían órdenes judiciales.

- Usted se quedó leyendo en casa y no oyó lo que dijo Bolsonaro a sus partidarios en la Paulista el pasado domingo. Él afirmó que los “marginales rojos serán expulsados ​​de nuestra patria”. La sociedad ya fue intimidada. Por temor a las “brigadas conservadoras”, Fernanda Torres suspendió la puesta en escena de una obra prevista para noviembre.

-Corté aprehensivo. Tal vez Zweig estuviera aterrorizado. Por las dudas, salí para sumar unos votos más. No vale dudar para ver si él tiene razón. 

PD: Gracias a Elio Gaspari por la inspiración.  El texto utiliza fragmentos, en adaptación libre, del libro citado

 

Fuente: Folha do S. Paulo 27-10-2018

 

“El triunfo de Jair Bolsonaro es una oportunidad para nosotros” aseguran empresarios estadounidenses

 Zaid Jilani, Lee Fang

 Los mercados financieros están más que felices en pasar por alto los impulsos autoritarios y las promesas violentas del candidato presidencial brasileño Jair Bolsonaro, con la esperanza de que implemente políticas económicas decisivas a favor de los negocios.

Timothy Hassinger, director ejecutivo de Lindsay Corp., el fabricante de equipos agrícolas con sede en Nebraska, se refirió al político de extrema derecha como “considerado fuertemente como pro-agro”, calificando a su probable elección victoriosa como “una oportunidad de ganancias para nosotros”.

Bolsonaro sorprendió a los observadores políticos con un fuerte 46 por ciento en la primera ronda de las elecciones del país, y se espera que derrote fácilmente al candidato del Partido de los Trabajadores, Fernando Haddad, en la segunda vuelta electoral del 28 de octubre.

Muchos defensores de los derechos humanos están alarmados por los repetidos elogios de Bolsonaro a la dictadura militar de Brasil y una plataforma que exige un enfoque más represivo de los problemas sociales y de la delincuencia del país, que incluye reinstaurar la pena de muerte y hacer más difícil la investigación y procesamiento de los policías que matan en cumplimiento de su deber.

Pero la comunidad financiera mundial está satisfecha con su sólido desempeño, alentada por la elección de Paulo Guedes como su principal asesor económico. Banquero de derecha, formado en la Universidad de Chicago, Guedes de haría cargo de la política financiera, planificación, comercio y otras actividades domésticas. El historial económico de Bolsonaro en el Congreso brasileño fue más moderado y criticado por su falta de educación económica, pero su elección de Guedes ha sido vista como una señal de que abrazará el consenso neoliberal, algo que los inversionistas han estado presionando para que se ejecute en Brasil.

Guedes ha prometido vender activos estatales, ajustar el sistema público de pensiones, revisar el código tributario y desregular la economía. Otro asesor de Bolsonaro, Nabhan García, dijo a Reuter que la administración reduciría las multas para los agricultores que violan las normas ambientales en áreas sensibles como el Amazonas.

El año pasado, The Intercept cubrió un acto de campaña en Deerfield Beach, Florida, en el que Bolsonaro le dijo a la multitud: “La prensa dice que no entiendo de economía. Miren, que yo sepa, Ronald Reagan tampoco sabía, y fue uno de los mejores presidentes de Estados Unidos”.

En septiembre, cuando las cifras de los sondeos sugirieron que Haddad estaba ganando fuerza, la moneda brasileña, el Real, cayó a mínimos históricos, pero desde entonces se ha recuperado en más del 12 por ciento frente al dólar estadounidense.

A medida que se difundió la noticia del desempeño de Bolsonaro, los inversores respondieron de inmediato. CNBC destacó que “el indicador de referencia de la Bolsa brasileña, Bovespa, ganó un 4,6 por ciento” el lunes después de las elecciones, mientras que iShares MSCI Brasil fondo de inversión bursátil (EWZ) subió un 6,74 por ciento, su mayor ganancia diaria desde el 19 de mayo de 2017, cuando subió 6.75 por ciento”.

Varios analistas de la industria financiera aprovecharon las ondas para exponer cuán impresionados están los inversionistas de Wall Street con las perspectivas de una administración de Bolsonaro conducida por Guedes.

Julia Leite, una corresponsal de Bloomberg News que cubre Brasil apareció en Bloomberg Markets el 8 de octubre y ofreció esta opinión. “Los mercados están reaccionando muy bien", dijo. “Los mercados tienen una clara preferencia por Bolsonaro, cuyo asesor económico es muy neoliberal, que quiere privatizar todo, quiere tener un Estado más pequeño. ... Así que, para los mercados, esto es realmente claro. Quieren a Bolsonaro”.

Leite señaló que, después de conocer los resultados de la primera ronda electoral, Bolsonaro hizo un show con Facebook Live presentando, no a su candidato a vicepresidente Hamilton Mourão, sino a Guedes. “Anoche, Bolsonaro no convocó a una conferencia de prensa, sino, un ¨Facebook Live¨, pero sentado junto a él estuvo su asesor económico en vez de su vicepresidente”, señaló.

“Fascinante simbolismo allí, eso es fantástico”, replicó el presentador de Bloomberg Markets, David Westin.

El comité editorial del Wall Street Journal elogió a Bolsonaro, calificándolo de “drenador de pantano brasileño” y minimizando su retórica violenta y antidemocrática. En un mitin el domingo en São Paulo, dijo que “borraría del mapa a estos bandidos rojos”, refiriéndose a sus oponentes políticos. En mitin anterior aseguró: “Disparemos a la petralhada aquí", usando un término ofensivo para los votantes del Partido de los Trabajadores.

El estratega de JPMorgan Chase & Co. Latinoamérica, Emy Shayo, afirmó a Bloomberg Markets el 8 de octubre que el mercado aprecia ciertos aspectos de un potencial gobierno de Bolsonaro. “Supongo que lo que sabemos es que él ha nombrado a un gurú económico que el mercado aprecia, con una política económica neoliberal, y esto es mejor que la alternativa, al menos, de lo que el mercado sabe en este momento. "Así que el mercado ha adoptado esta visión desde Bolsonaro, y estamos viendo un repunte de las acciones y la moneda detrás de eso", dijo.

Shayo también comentó sobre el Parlamento federal brasileño, que se desvió aún más hacia la derecha como resultado de las elecciones. “Lo que vimos, especialmente en términos de la composición del Congreso, es un respaldo importante para los partidos de Bolsonaro, que no tenía virtualmente representantes y ahora tendrán un número decente de diputados, más de 50. “Y también espero ver a muchos de los partidos que están en el centro del espectro político unirse a Bolsonaro y ayudar a construir esta agenda urgente de reformas que Brasil necesita”.

El estratega de JPMorgan Chase también ofreció algunos comentarios sobre lo que se espera que Bolsonaro logre en su primer mandato, si es que es elegido. Destacó su disposición a recortar los programas de seguridad social.

“Nuestra opinión es que esta elección es suya para perder en este punto”, precisó. “Más allá de esto, necesitamos ver una aclaración de sus propuestas económicas, especialmente con respecto a la reforma de la seguridad social, y si habrá voluntad del Congreso para votar esta agenda”.

Bloomberg Markets siguió preguntando si esta agenda de la derecha estaría en peligro en un Congreso potencialmente dividido.

“No estoy muy preocupado por esto. Al principio, de hecho, el Congreso está fragmentado, pero tiende a unir las fuerzas con un presidente que se elige especialmente en el primer mandato. Algo que no hemos visto en Brasil desde hace ocho años. Así que, al principio, menos Bolsonaro debería tener un apoyo decente, muy, muy decente. Hemos visto a la oposición reunir alrededor del 30 por ciento de los votos. Esto es significativo. Pero creo que, al menos, espero que tenga un margen de maniobra para poner en marcha las reformas, que es lo que Brasil necesita urgentemente”.

Sin embargo, no todos están a bordo. Algunos economistas brasileños cuestionan el compromiso de Bolsonaro con la visión neoliberal que representa Guedes, citando sus propias declaraciones como prueba. A principios de este mes, en una entrevista con la TV Bandeirantes, el candidato contradijo a sus asesores económicos y dijo que estaba en contra de la privatización de la compañía eléctrica estatal Electrobras y las operaciones centrales de la compañía petrolera Petrobras. “Imagina que tienes un gallinero en tu casa y vives de él. Cuando se privatiza, no tienes la garantía de comer un huevo duro”.  Agregó: “China no está comprando en Brasil, está comprando Brasil. ¿Vas a dejar Brasil en manos de los chinos?”.  Al mediodía del día siguiente, las acciones de Electrobras cayeron el 14 por ciento.

“El mercado cree lo que quiere. Pero durante 30 años, tuvo una postura estatista. Eso no cambiará de la noche a la mañana”, advirtió el economista Sergio Vale al periódico conservador Estado de São Paulo.

The Economist calificó a Bolsonaro como “la última amenaza de América Latina”, y agregó que “sería un presidente desastroso”, citando preocupaciones por los derechos humanos.

En CNBC’s Squawk Box, los expertos advirtieron que los críticos están demasiado centrados en las amenazas explícitas de Bolsonaro para el retorno en Brasil de una dictadura militar; más bien los observadores deberían ver sus políticas económicas como el verdadero barómetro de la libertad. “Usted va a leer mucho sobre qué amenaza para la democracia es este individuo”, dijo Michelle Caruso-Cabrera, colaboradora de CNBC. “Pero lo que me sorprende es que la gente está muy preocupada por la falta de libertad política y el regreso a una dictadura política en Brasil, pero no han querido reconocer que ha habido una dictadura económica en Brasil durante décadas”.

Los otros invitados coincidieron en que la candidatura de Bolsonaro representaba la “libertad económica”. A principios de este mes, la firma brasileña de inversiones XP Investimentos encuestó a 187 inversionistas institucionales que, en promedio, calificaron a Bolsonaro como el más liberal de los cuatro principales contendientes.

El presentador de la CNBC Joe Kernan preguntó si sería justo comparar al oponente de Bolsonaro, Fernando Haddad, tan “a la izquierda” como el senador Bernie Sanders, Michelle Caruso-Cabrera estuvo de acuerdo en que era apropiado, y señaló que ambos creen en la atención médica de un solo pagador. “Absolutamente”, dijo ella.

La falta de acceso a servicios de salud pública de calidad es siempre el problema más citado en las encuestas. El setenta por ciento de los brasileños está en contra de las privatizaciones, según una encuesta de Datafolha del pasado diciembre. A principios de este año, una encuesta financiada por el gobierno descubrió que solo el 14 por ciento de la población apoya la reforma de la seguridad social. La opinión popular obligó al presidente Michel Temer y al Congreso a poner muchas medidas impopulares en el estante hasta después de las elecciones. Se espera que vuelvan a plantearlos durante la sesión ste año, pero Temer dijo a los aliados el domingo que no espera poder impulsar la reforma de la seguridad social con el Congreso actual. Los intentos anteriores significaron llevaron a los trabajadores a la calle en protestas masivas.

“Nuevamente, el mercado está subestimando los riesgos futuros” advirtió Paulo Leme, ex presidente de Goldman Sachs en Brasil, en una entrevista al Estado de São Paulo. “El mercado está cayendo en un nuevo error al subestimar la dificultad de gobernar”, y agregó que sentía que tanto Bolsonaro como Haddad son “terribles”.

Fuente: https://theintercept.com/2018/10/25/brazil-election-jair-bolsonaro-us-in...

politólogo brasileño, profesor de la USP, fue portavoz del primer gobierno de Lula.
es periodista graduado en Universidad de Georgia en asuntos internacionales y maestría de administración pública en la Universidad de Syracuse.
es periodista y escritor, colaborador de The Intercep y The Nation.
Fuente:
Varias
Traducción:
Carlos Abel Suárez