De la charlatanería considerada como una de las bellas artes

Carlos Sabín

08/07/2018

Un curso de verano muy poco recomendable

Eulalia Valldosera es "artista y medium". Según su propio diagnóstico "ve con los ojos cerrados y escucha voces fluir desde otras dimensiones". Esto no le impide afirmar que  no sólo hace arte, sino también "sanación de personas y espacios", ya que el propósito de su arte no es otro que "sanar miedos que de antiguo asolan a la humanidad", ni más ni menos. Tal vez esto explique la descripción de su trabajo: "se articula en torno al fenómeno lumínico y sigo enfocada en este fenómeno perceptivo -que en su aspecto físico penetra el psíquico". O dicho en el lenguaje poético que recomendaba Mairena: "hago cosas con luz". Les ahorro el resto, porque se lo pueden imaginar: el "cambio de paradigma", la falsa cita de Borges, el abuso de terminología científica, la vaga alusión a falsos efectos sobre la salud, culminando en unos balbuceos sobre lo díficil que es ponerle una etiqueta a su profesión. "¿artista?, ¿canalizadora?, ¿sanadora?, ¿escritora?, ¿poeta?, ¿chamana?, ¿visionaria?, ¿artesana?, ¿curadora?, ¿actora? … tal vez curatriz, o curactriz?… corresponsal del matriz!" donde vemos claramente su acusada vena literaria, que la sitúa en algún lugar del camino que separa a James Joyce de Paulo Coelho.

Esta especie de aprendiz de profesora Trelawney lo tendría difícil para entrar en Hogwarts, pero en cambio ha encotrado cobijo en la Universidad Complutense de Madrid, gracias a la colaboración del Dr. Ricardo Horcajada González, quien le ha organizado el siguiente curso de verano: "Dibujo y energía. Arte, mística y cuántica: teorías y prácticas", con el que sin duda se cubren de gloria él y la institución.

El curso estaría dirigido a:

"Personas que tienen, o no, el hábito aprendido del dibujo, ya que su desarrollo es aplicable a toda disciplina que necesite visualización y una mente proyectual. Una metodología diseñada para desarrollar nuestro potencial intuitivo y aplicarlo al propio crecimiento vital, profesional, tanto en la esfera artística como en la analítica, en pos de una comprensión de la vía mística como herramienta integradora de las artes que propicia soluciones con los temas vitales que se nos plantea actualmente el colectivo."

Ya ven, está dirigido a cualquiera que pague. Entre sus objetivos tenemos:

"Un viaje individual y colectivo planteado como un rescate de nuestra esfera intuitiva que a menudo vive distorsionada bajo programas, creencias o traumas. La práctica del dibujo, el conocimiento de las fuerzas del color, contribuyen a desvelar nuestras pautas de comportamiento ante el espacio del papel y de la vida. Se compartirán una serie de herramientas, visibles e invisibles, para entrar en contacto con nuestro cuerpo energético o vibratorio, con los saberes de la mística y sus paralelos en el lenguaje de la física de partículas."

Pero como igual no colaba esto de mencionar la física de partículas en un curso de dibujo, hay que aplicar la "doctrina Shaw" y meter explícitamente la palabra cuántica, con la imprescindible ayuda del calzador:

"Aplicaremos los principios de la física cuántica para entender la interdimensionalidad y aprender a acceder a las diversas voces que acunan nuestros procesos vitales básicos. Nos acercaremos a la naturaleza practicando al aire libre y estudiaremos las experiencias de artistas y sanadores que han cultivado las artes visuales en sus respectivos campos entrelazados, aprendiendo, junto a ellos, a dirigir los propios procesos internos, con el fin de que cada uno acceda a sus verdaderos dones o capacidades únicas."

A lo mejor todo este mejunje todavía no le ha convencido a usted para pasar por caja. Es preciso engañar abiertamente y aludir explícitamente a los falsos efectos beneficiosos que esto tendrá sobre su salud:

"Arte y sanación van de la mano en este espacio pensado para todo tipo de profesionales: somos seres creativos, sean cuales sean nuestros objetivos y las formas que elegimos."

Un punto a favor es que el programa no parece muy duro, o tal vez sí, dependiendo de lo que sea el "anclaje de la burbuja energética", o lo doloroso que pueda resultar la "apertura y cierre de nuestra aura para su reprogramación". Pero imagino que esto se puede compensar con la imprescindible sesión de meditación de cada día y las no menos imprescindibles salidas al monte para las "prácticas energéticas con el ser del árbol" y al monasterio de El Escorial, que lo bueno es que pilla cerca. Hasta estoy tentado de acudir a ver exactamente de qué va la charla "La cuántica y sus aplicaciones intencionales mediante la visualización", que tiene una pinta sublime.

¡Qué vergüenza, mi querida "Complu"! ¿Servirá este desastre para que alguien revise mejor los contenidos de los cursos de verano la próxima vez?

Físico teórico. Investigador ComFuturo en el Instituto de Física Fundamental del CSIC.
Fuente:
https://www.investigacionyciencia.es/blogs/fisica-y-quimica/85/posts/de-la-charlatanera-considerada-como-una-de-las-bellas-artes-16526
Temática: