El desafío francés

Rossana Rossanda

10/02/2017

Casi han concluido el domingo las primarias para las elecciones presidenciales de los dos grandes partidos franceses. Entre los republicanos ha vencido François Fillon, que fue primer ministro con Sarkozy; entre los socialistas, Benoît Hamon, exponente de la izquierda radical y que fue miembro del gobierno [entre 2012 y 2014 como ministro de Economía Social y Solidaria y, luego, de Educación Nacional, Enseñanza Superior e Investigación].
 
Digo “casi” han concluido porque han pillado a Fillon en que había contratado como asistente, a expensas del Estado, a su propia mujer por un total de 500.000 euros en diez años; no es una enormidad en sí, pero en eso se convierte cuando se piensa que la mujer trabajó sólo las pocas horas necesarias para preparar dos fichas de lectura para la “Revue deux mondes”. Parece que también había recurrido a dos de sus hijos, siempre como asistentes a expensas del Estado, declarando que tenía necesidad de su “competencia”, algo difícil de definir, pues ninguno de los dos chicos tenía siquiera una licenciatura. La práctica de conratar parientes no está prohibida en Francia, como sí lo está entre nosotros, pero el escándalo es grande y la popularidad de Fillon se ha hundido en más de diez puntos y ha dejado traslucir un carácter de pequeño Berlusconi: ha convocado para el domingo un gran mitin de protesta porque la política quiere derribarlo.
 
Por lo que respecta a los socialistas, ha quedado vencedor un candidato de la izquierda radical, Benoît Hamon, también él antiguo ministro salido del Gobierno. Hamon se ha enfrentado al ex primer ministro de Hollande, Manuel Valls, en un duelo muy correcto, durante el cual ha propuesto también un inteligente ingreso universal de ciudadanía. Ha vencido 58 a 51 y ha ofrecido rápidamente una alianza a Jean Luc Mélenchon (Frente de Izquierdas) y  a Yannick Jadot (Verdes). La victoria de Hamon y su amplitud han provocado inmediatamente fuego de cobertura de toda la prensa: es un idealista, no puede ser candidato a la presidencia de la República con un programma “surrealista”. Parece que hoy, día posterior a las elecciones, buena parte de los socialistas no tiene intención de seguirlo, a despecho de la democracia; para ellos estaría ya dispuesto un movimiento personal dirigido por el ex ministro de Economía, Emmanuel Macron, el cual cabalga el habitual tigre de los moderados, ni a derecha ni a izquierdas. Macron no goza de experiencia administrativa, como suele ser costumbre en Francia para quien concurre a un puesto de diputado; fue llamado al gobierno por Hollande y su experiencia es la del bufete de abogados de Rothschild.
 
En resumen, las candidaturas vencedoras lo serán efectivamente en la práctica solamente si son moderadas y aceptables. Las elecciones de verdad se celebrarán el 23 de abril de 2017 (primera vuelta) y el 7 de mayo (segunda vuelta).

Miembro del Consejo Editorial de Sin Permiso.
Fuente:
Sbilanciamoci, 1 de febrero de 2017
Traducción:
Lucas Antón