El presupuesto cagada de Trump

Michael Roberts

25/05/2017

El equipo económico del presidente Trump ha hecho públicos sus planes para el presupuesto federal de los próximos diez años.   Es una combinación de previsiones de crecimiento económico muy optimistas, recortes salvajes en los servicios públicos y regulaciones medio ambientales; y recortes significativos en los impuestos de sociedades y los impuestos personales de los ricos.

Pero lo que los economistas tradicionales están haciendo son errores de colegiales en la lógica presupuestaria.  El presupuesto presupone un aumento de 2 billones de dólares en ingresos procedentes de un crecimiento económico rápido para equilibrar el presupuesto hacia el año 2027. Sin embargo, al mismo tiempo, se supone que este crecimiento económico cubrirá los 2 billones de dólares en recortes de impuestos, por lo que no habrá pérdida de ingresos. Pero si se reducen los ingresos con los recortes de impuestos por 2 billones de dólares, no se podrán recuperar los ingresos por crecimiento y equilibrar al mismo tiempo el presupuesto con otros 2 billones de dólares para 2027. Es contar dos veces la misma partida. Es ridículo que estos cálculos pretendan que el presupuesto recorte 300 mil millones en impuestos inmobiliarios durante la próxima década y, sin embargo, prevean un aumento de los ingresos fiscales sobre los bienes raíces gracias a un crecimiento económico más rápido. ¿Los ingresos fiscales sobre los bienes raíces aumentarán o caerán?: es imposible ambas cosas a la vez. 

He aquí algo sobre lo que los economistas ortodoxos deberían reflexionar, pero lo que tienen que denunciar los que miran por los intereses de los trabajadores en el presupuesto son los grandes recortes en los servicios públicos federales (al tiempo que aumenta el gasto militar y el de seguridad nacional). En el llamado 'primer presupuesto del contribuyente', el plan es acabar con el gasto en todo tipo de servicios públicos por valor de  3.6 billones de dólares en diez años. Los fondos para Medicaid, el programa de atención médica para personas de bajos ingresos, se reducirá en $ 800 mil millones. El programa federal de nutrición (cupones de alimentos) que beneficia a 44 millones de los estadounidenses más pobres (sí, todos esos dependen de los cupones de alimentos) se reduciría en casi un 30%. El director de presupuesto, dijo que muchos de estos programas “gastan el dinero de otros contribuyentes” y que deberíamos tener “compasión por la gente que los están pagando”.   Ese es su concepto de 'sociedad'.

Al mismo tiempo, la tasa del impuesto de sociedades se reducirá del 35% al 15%; las subvenciones de ayuda exterior (excluidos los gastos militares) serán eliminadas y $ 1.600 millones de dólares serán destinados a la construcción del muro en la frontera con México. Las medidas de protección de consumidores de productos financieros serán eliminadas y se flexibilizarán las regulaciones financieras.

En cuanto a los impuestos sobre las personas físicas, la tasa impositiva máxima se reducirá del 33% al 39,6%. Habrá un recorte en los impuestos sobre las ganancias de capital,  el 70 por ciento de las cuales fluye a la parte superior del 1 por ciento . El impuesto sobre el patrimonio será eliminado. Este se aplica a un pequeño número de personas, parejas que tienen propiedades por un valor superiora los $ 10.8 millones. Se eliminará el impuesto adicional del 3,8% sobre los beneficios de inversión de los contribuyentes de altos ingresos que han financiado la atención sanitaria para los estadounidenses más pobres. Y también se eliminará el  impuesto mínimo alternativo, que actualmente limita las deducciones fiscales de los salarios altos. Y habrá impuestos más bajos sobre el flujo de caja y los ingresos de las pequeñas empresas que van como ingresos a sus propietarios, que también beneficia fundamentalmente a los estadounidenses ricos.

El Tax Policy Center, una fundación independiente, que es un proyecto conjunto del Urban Institute y de la Brookings Institution, llegó a la conclusión de que “los contribuyentes de altos ingresos  se beneficiarán de mayores recortes , tanto en términos absolutos en dólares como en porcentaje de sus ingresos ... Las tres cuartas partes de los recortes de impuestos beneficiarán al 1 por ciento de los contribuyentes”,  si el plan se pone en marcha este año. Los hogares de más altos ingresos - la parte superior del 0,1 por ciento - obtendrían “un recorte de impuestos promedio de alrededor de $ 1.3 millones, el 16,9 por ciento de sus ingresos después de impuestos”. Los que están en el decil medio de ingresos pueden conseguir una reducción de impuestos de casi $ 260, el 0.5 ciento, mientras que los más pobres obtendría alrededor de $ 50. La diferencia empeoraría en el futuro, porque según el Centro de Política Fiscal: “En 2025 el 1 por ciento de los hogares recibiría casi el 100 por cien de la reducción total de impuestos”   Incluso la conservadora Tax Foundation llega a la conclusión de que el 1 por ciento superior de la escala de ingresos se ahorraría por lo menos 10 veces más, o un 5,3 por ciento. Eso es casi $ 40.000 extra para los que están en la parte superior, en comparación con $ 67 para aquellos justo en medio de la escala de ingresos.

Pero dejando a un lado las desigualdades del plan presupuestario de la administración Trump y sus errores contables básicos, su mayor defecto está en su previsión de crecimiento medio del PIB real del 3% de la economía de Estados Unidos durante los próximos diez años. Este pronóstico es esencial para justificar la 'puntuación dinámica' de las proyecciones de ingresos del presupuesto. Pero es un cuento de hadas.  Jason Furman, del Instituto Petersen señala que la divergencia entre esta previsión (3%) y el pronóstico de consenso de los economistas ortodoxos (2%) es el más divergente en medio siglo. Y un 1% de crecimiento anual supone una gran diferencia.

Furman realizó 10 millones de simulaciones (sí, 10 millones) de la probabilidad de que un crecimiento del 3% pudiese lograrse como una posibilidad aleatoria a partir de la proyección mediana de un crecimiento económico del 1,8% anual. Las probabilidades de conseguir un 3% fue del 4%.

El verdadero problema es que en todas las economías capitalistas avanzadas, el crecimiento de la productividad ha caído en picado en los últimos diez años de la Larga Depresión ...

… mientras que el crecimiento del empleo y de la población se ha desacelerado.

Por lo tanto, las tasas de crecimiento potencial de las principales economías capitalistas han caído. El objetivo de Trump de un 3% (antes era el 4%) simplemente no se va a alcanzar. Y todo ello suponiendo que no haya una nueva depresión económica importante de la producción capitalista, el empleo y la inversión en los próximos diez años. Si la historia de los ciclos económicos capitalistas tiene alguna credibilidad, está casi descartado, incluso si mi predicción de una nueva recesión en 2018 resulta ser incorrecta.

es un reconocido economista marxista británico, que ha trabajador 30 años en la City londinense como analista económico y publica el blog The Next Recession.
Fuente:
https://thenextrecession.wordpress.com/2017/05/24/trumps-budget-balls-up/
Traducción:
G. Buster