Filipinas: Cómo la 'incompleta' revolución del Poder Popular abrió el camino a Rodrigo Duterte

Cleve Kevin Robert Arguelles

02/01/2017

El Presidente de Filipinas, Rodrigo Duterte ha confirmado que mató a tres hombres durante su etapa como alcalde de la ciudad de Davao  [1], a pesar de los funcionarios han tratado de restar importancia a una admisión anterior. Los comentarios de Duterte, sin embargo, pueden afectar negativamente a su popularidad, aunque parece poco probable.

La “Cruzada nacional” de Duterte ha dado como resultado un promedio diario alarmante de 34 asesinatos relacionados con la guerra contra las drogas  [2]. A pesar de este número de muertos y la condena internacional, la satisfacción del público con su guerra contra las drogas está en una tasa significativamente alta del 78%  [3].

¿Cómo se puede explicar esto en un país que hace apenas 30 años derrocó a un dictador sin recurrir a la violencia? ¿Cómo puede una nación que inspiró al mundo con su revolución pacífica del "poder popular" [4] volver a los asesinatos extrajudiciales del Estado [5] de la época de la ley marcial de 1972 a 1981 [6]?

El ascenso de Duterte es una lección permanente sobre la vulnerabilidad de las democracias ante el desinterés público. Las instituciones democráticas de las Filipinas tienen poco poder cuando se enfrentan a un presidente populista decidido a canalizar las frustraciones en acciones inmediatas.

Promesas incumplidas

En 1986, millones de filipinos terminaron con la dictadura de Ferdinand Marcos a través de una resistencia civil sostenida contra la violencia gubernamental y el fraude electoral. Esto culminó en una masiva protesta pacífica en la capital a lo largo de la Avenida Epifanio de los Santos (EDSA). Ese acontecimiento es popularmente conocido como la Revolución  EDSA de 1986 [7] .

Marcos fue expulsado después de 21 años en el poder. Había sido elegido democráticamente presidente en 1965, pero esencialmente gobernó como dictador desde 1972 hasta 1986 [8] .

Para decepción de muchos, una democracia dominado por la élites sustituyó al régimen autoritario de Marcos [9]. A partir de 1987, un pequeño número de familias comenzó a restaurar su control sobre el gobierno y a rotar en los puestos de poder. Entre ellas se cuenta la familia Marcos, que regresó del exilio en 1991 y fueron bienvenidos por sus aliados [10] .

En la imaginación de la población, las promesas de la Revolución del Poder Popular iban más allá de la restauración de las instituciones democráticas. El relato era así: un retorno a la democracia aseguraría la prosperidad y la seguridad para todos. El marco general y diversas disposiciones sobre justicia social de la Constitución de Filipinas de 1987 lo reflejan claramente [11] .

Pero tres décadas después, el pacto post-EDSA está lejos de cumplirse.

Una población abandonada

El liderazgo post-EDSA ha sido incapaz de resolver muchos de los problemas que preocupan a los filipinos. A pesar de la promesa de altas tasas de crecimiento nacionales, las ganancias parecen haber beneficiado solo a los ricos [12]. Más de 26 millones de filipinos siguen en la extrema pobreza [13] . Y la tasa de paro es de las peores en Asia [14] .

Esta brecha creciente entre ricos y pobres, las crisis económicas domésticas recurrentes, los niveles epidémicos de la corrupción [15] y el fracaso de los intentos para reducir significativamente la criminalidad, han dejado a la población profundamente frustrada. Las encuestas realizadas en las últimas décadas han demostrado que estos son los problemas nacionales más urgentes para muchos filipinos [16] .

La revolución de 1986, que una vez fuera un símbolo de las promesas de democracia y prosperidad, es ahora sinónimo en la imaginación popular filipina del sistema de transporte disfuncional de Metro Manila.

Las conmemoraciones nacionales del consenso de EDSA se han convertido en celebraciones oficialmente importantes, pero en la imaginación popular son la historia de cómo se hacen promesas para romperlas.

Desilusión democrática

En medio de esta exclusión política y económica y malestar llegó Duterte. Ofreció empatía a los que luchan económicamente y protección contra la violencia de criminales y políticos. La suya era una narrativa de campaña doble de cariño y poder. Sus partidarios subrayan a menudo cómo sentían que Duterte realmente se preocupaba por ellos.

Y no solo eran buenas palabras. Duterte es visto como un hombre de acción: decisivo y rápido. Su "autenticidad" se manifiesta en su lenguaje cotidiano mezclado con el humor de la calle [17] .

Duterte ha articulado profundos sentimientos populares de precariedad y falta de poder utilizando una retórica con la que la mayoría de la población puede reflejarse. Sus actos de campaña [18], que muchos proclamaron como un milagro de apoyo popular [19], mostraron la relación entre el candidato y sus seguidores.

Muchos consideraron que Duterte surgia de las filas de los ciudadanos comunes y corrientes, a pesar de venir de una familia política tradicional y haber ostentado diversos cargos políticos durante 30 años [20]. Esto es especialmente evidente en su apoyo abrumador en el sur de Filipinas [21], como el primer presidente de una región abandonada desde hace mucho por la capital del país.

¿Cómo se llegó a esto?

Cuando la democracia no cumple sus promesas, su legitimidad se vuelve difícil de defender. Y cuando sucesivos gobiernos dominados por las elites han utilizado la democracia para sus propios fines, la balanza se inclina hacia el autoritarismo.

Gracias a la democracia post-EDSA, las familias más ricas acumularon más riqueza que nunca [22] mientras que la pobreza [23], el hambre [24], la falta de vivienda [25], y la delincuencia [26] continuaron afectando a los filipinos de a pie. No es difícil imaginar por qué algunos recuerdan nostálgicos el pasado autoritario [27]. Aunque las estadísticas nacionales indican lo contrario, la gente cree que fueron años dorados para el país.

Las ejecuciones extrajudiciales son una característica habitual de los gobiernos post-EDSA, como lo fueron en los años de la ley marcial. Los ejemplos incluyen la matanza de 1987 de Mendiola [28] de la Hacienda Luisita de 2004 [29] y la masacre de Maguindanao de 2009 [30], por recordar solo algunos casos.

Los autores no han sido llevados ante la justicia. Incluso antes de Duterte, las Filipinas eran conocidas como el país con mayor índice de impunidad [31] . Los críticos del gobierno fueron las víctimas habituales hasta que Duterte apuntó a los presuntos traficantes de drogas y a los consumidores.

En mi trabajo de campo en una comunidad urbana muy pobre en Quezon City, los residentes han celebrado la guerra contra las drogas de Duterte. Ahora se sienten más seguros en lo que llaman su "comunidad infestada de drogas", a pesar de que el consumo de drogas sustancialmente ha disminuido en comparación con décadas anteriores, de acuerdo con un funcionario municipal del pueblo [32] .

Los residentes argumentan que su percepción de la seguridad de la comunidad es tan importante como las estadísticas del gobierno. No es fácil para la gente sentirse segura en una ciudad donde el 92% de los barrios sufren delitos relacionados con las drogas [33] y en una nación donde están aumentando los delitos contra las personas y sus bienes [34].

Cuando la campaña de Duterte se traduce en una percepción de seguridad cotidiana, no es de extrañar que los asesinatos relacionados con la guerra contra las drogas no hayan encontrado una resistencia considerable.

Cualquier persona con experiencia de las instituciones judiciales del país sabe que difícil es aplicar el derecho penal. Alrededor del 80% de los casos de drogas terminan siendo archivados [35] y las condenan pueden tardar una década en dictarse.

Hay muchas razones para ello, pero la narrativa de Duterte de que señores de la droga son tan poderosos que pueden influir decisivamente incluso en el poder judicial, no es descabellada. La mayoría de la gente no confía en el poder judicial [36] y muchos están convencidos de que son imprescindibles poder y dinero para reclamar justicia.

Las administraciones anteriores también convirtieron en una broma el sistema nacional de justicia; incluso políticos corruptos convictos disfrutan de su libertad, mientras los inocentes languidecen en la cárcel. Un delator de la corrupción, Jun Lozada, fue condenado recientemente  [37], mientras que la ex presidenta Gloria Arroyo fue absuelta y puesta en libertad [38] .

El parlamento ha sido utilizado para convertir los problemas de justicia en un circo público, como en la destitución del presidente del Tribunal Supremo, Reynato Corona [39] y las audiencias sobre las acusaciones de soborno y corrupción contra el ex vicepresidente Jejomar Binay [40] .

¿Es sorprendente, por tanto, que los partidarios de Dutarte encuentren los llamamientos a respetar el estado de derecho y a los tribunales hipócrita? Cuando las instituciones no funcionan, es irracional confiar en ellas.

La narrativa de Duterte juega con las tentaciones públicas de una población descontenta de reivindicar una justicia rápida. En el contexto de su ascenso al poder, no es de extrañar que los llamamientos a respetar los derechos humanos o el imperio de la ley hayan caído en oídos sordos.

La elección de Duterte puede ser vista como el punto más bajo, pero posiblemente también como un punto de inflexión, del viejo déficit democrático en la democracia más antigua de Asia [41]. Su rechazo del estado de derecho y de la democracia liberal representan una ruptura en el consenso post-EDSA.

No es una exageración decir que la democracia oligárquica de Filipinas se lo merecía. El incumplimiento de las promesas de la Revolución del Poder Popular hizo el ascenso de Duterte políticamente posible.

Notas:

[1] http://www.nytimes.com/2016/12/16/world/asia/philippines-rodrigo-duterte...

[2] http://www.rappler.com/newsbreak/iq/145814-numbers-statistics-philippine...

[3] http://cnnphilippines.com/news/2016/11/17/SWS-satisfaction-rating-Dutert...

[4] http://www.bbc.com/news/world-asia-pacific-12567320

[5] http://www.rappler.com/newsbreak/iq/146939-martial-law-explainer-victims...

[6] http://www.gov.ph/1972/09/21/proclamation-no-1081/

[7] http://www.philippine-history.org/edsa-people-power-revolution.htm

[8] http://www.biography.com/people/ferdinand-marcos-9398625

[9] ESSF (article http://www.europe-solidaire.org/spip.php?article10995), Benedict Anderson, arthttp://www.europe-solidaire.org/....

[10] https://theconversation.com/former-dictator-marcos-might-be-buried-as-a-...

[11] http://www.gov.ph/constitutions/1987-constitution/

[12] http://www.rappler.com/move-ph/58564-oxfam-rising-inequality-world-econo...

[13] http://newsinfo.inquirer.net/775062/12m-filipinos-living-in-extreme-poverty

[14] https://business.inquirer.net/210532/ph-has-worst-unemployment-rate-desp...

[15] http://newsinfo.inquirer.net/759557/ph-slips-in-global-corruption-index-...

[16] http://www.pulseasia.ph/september-2016-nationwide-survey-on-urgent-natio...

[17] http://www.rappler.com/newsbreak/in-depth/130827-rodrigo-duterte-message...

[18] https://www.youtube.com/watch?v=d6t3UnoJymM

[19] http://www.rappler.com/thought-leaders/135378-rodrigo-duterte-digong-sto...

[20] https://theconversation.com/how-dutertes-drug-war-taps-into-the-philippi...

[21] http://newsinfo.inquirer.net/787975/duterte-ushers-in-cohesive-south

[22] http://www.philstar.com/business/2016/08/25/1617137/forbes-record-number...

[23] http://www.rappler.com/nation/134464-sws-poverty-poll-first-quarter-2016

[24] http://news.abs-cbn.com/nation/07/04/16/hunger-affects-31-million-famili...

[25] http://www.philstar.com/headlines/2014/05/06/1319831/mm-has-worlds-highe...

[26] http://www.philstar.com/metro/2015/08/03/1483869/philippine-crime-rate-46

[27] http://nottspolitics.org/2016/03/21/marcos-and-duterte-authoritarian-nos...

[28] http://www.rappler.com/move-ph/81659-still-no-justice-mendiola-massacre

[29] https://www.youtube.com/watch?v=9Ab1ux2DiHw

[30] http://content.time.com/time/world/article/0,8599,1943191,00.html

[31] http://www.interaksyon.com/article/109374/philippines-has-worst-impunity...

[32] ESSF (article 39907), Just how big is the drug problem in the Philippines anyway?.

[33] http://www.philstar.com/nation/2015/02/19/1425462/pdea-92-metro-manila-b...

[34] http://www.rappler.com/nation/118004-crime-drugs-philippines

[35] https://www.facebook.com/notes/sonny-angara/sen-angaras-privilege-speech...

[36] http://www.philstar.com/inbox-world/640998/do-you-trust-justice-system-p...

[37] http://newsinfo.inquirer.net/808692/jun-lozada-convicted-of-graft-gets-1...

[38] http://www.rappler.com/nation/140200-supreme-court-ruling-gloria-arroyo

[39] http://www.rappler.com/nation/special-coverage/corona-trial/6099-corona-...

[40] http://cnnphilippines.com/news/2016/07/14/ombudsman-files-corruption-cha...

[41] https://www.usaid.gov/philippines/democracy-human-rights-and-governance

Profesor de Ciencias Políticas, Universidad de Filipinas.
Fuente:
https://theconversation.com/how-the-philippines-incomplete-people-power-revolution-paved-the-way-for-rodrigo-duterte-65972
Traducción:
Enrique García