Helena Maleno

Carlos Girbau

08/12/2017

Helena Maleno, portavoz de Caminando Fronteras, fue galardonada en 2015 con el Premio de Derechos Humanos "Nacho de la Mata", que otorga el Consejo General de la Abogacía Española, por su labor de activismo y denuncia social. Hoy, dos años más tarde, se enfrenta a un juicio en Marruecos.

Maleno vive en Tánger y  es allí donde, desde hace tiempo, pone ante el espejo de la legalidad internacional la constante vulneración de la misma que se vive en la frontera sur de Europa. Los derechos por los que trabaja Helena Maleno forman parte de las obligaciones reconocidas por el ordenamiento jurídico español. Obligaciones por las que las autoridades hispanas se comprometen, por un lado, a socorrer a quienes se hallan a la deriva en el mar y, por el otro, a tratar y resolver de manera individual toda solicitud de asilo o de permanencia en suelo español que se le presenten.

España no cumple con ambas máximas, el Tribunal Europeo ha reconocido que el Reino vulnera con sus “devoluciones en caliente” tales principios legales. Con su trabajo Helena Maleno y la ONG Caminando Fronteras recuerdan, entre otras cuestiones, que cumplir tales principios legales son un deber ineludible. 

Maleno debía haber declarado ante la justicia marroquí el pasado día 5 de diciembre;  lo hará, finalmente, el día 27 del mismo mes. El aplazamiento servirá para que su defensa pueda estudiar la acusación completa que pesa sobre ella. En un extracto de la misma se ha podido comprobar que se la relaciona con “redes de tráfico de personas”, cuando, bien al contrario,  la activista y Caminando Fronteras a lo que se han dedicado durante años es a salvar vidas. Ése ha sido su “único delito”, emplean para ello un modus operandi de lo más simple: cuando conocen que se lanza una patera al mar, avisan a salvamento marítimo para que rescate a quienes viajan en ella, es decir, tratan de evitar muertes y, a la vez, que las autoridades, ya sean marroquíes o españolas, cumplan con su deber de socorro.

A España han arribado por mar, solo en lo que va de año, más de 15 mil personas. Una parte de ellas están  vivas, entre otras cosas, por las llamadas de Maleno. Gracias a esa supuesta “red”,  miles de seres humanos no han pasado a engrosar la lista de los 39.293 fallecidos por ahogamiento en el Mediterráneo de la que se hizo eco recientemente  el periódico alemán  Der Taggespiegel. 

Por todo ello uno sigue: #defendiendo a Maleno.

amigo y colaborador de Sin Permiso, es activista social en Madrid.
Fuente:
www.sinpermiso.info, 8 de diciembre 2017