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«Si no cambian de política, los Estados Unidos irán a la bancarrota». Entrevista
Joseba Felix Tobar-Arbulu · · · · ·
 
19/07/09
 



A pesar de que muchos países han asumido el final de la hegemonía del dólar, el profesor de la Universidad del País Vasco y autor de numerosos libros y artículos sobre el sistema monetario Joseba Felix Tobar-Arbulu (Santurce, Vizcaya, 1945) considera que hay todavía obstáculos para hacerlo realidad. El sistema monetario impuesto después de la Segunda Guerra Mundial en Bretton Woods sigue vigente: el dólar es la única reserva y referencia monetaria internacional. No obstante, Tobar-Arbulu considera que, a causa del desequilibrio financiero en los EEUU, debería optarse por un sistema de ejes múltiple. La entrevista la realizó Joxerra Senar.

 

¿Tienen China y los países acreedores de los EEUU razones suficientes para estar preocupados?

 

Al realizar el cambio internacional para comprar dólares, los chinos compran un papel y, a cambio, venden productos y servicios de verdad. Ahí reside la principal trampa. Ahora China tiene una cantidad enorme de dólares. Durante los últimos veinte años ha comprado bonos del tesoro público estadounidense. Pero el bono es también otro papel y ese papel le da la garantía. Los Estados Unidos ni quieren ni pueden materializar esa garantía. Si ahora mismo todos los propietarios de dólares que hay alrededor del mundo fueran a los Estados Unidos a decir «quiero comprar esto y aquello» a cambio de sus dólares, sería imposible. Dejan comprar algunas cosas, pero las grandes empresas, por ejemplo, es imposible comprarlas.

 

En las últimas semanas las autoridades chinas han expresado dudas y han subrayado la necesidad de otra reserva monetaria. ¿Qué significan estos movimientos?

 

Tienen un significado interesante. Yo he recorrido todo el mundo alucinando con el economista Michael Hudson. Él y otros hace tiempo que están diciendo que hay que pasar de un sistema unipolar a otro multipolar. ¿Que cuáles pueden ser? Por una parte, el rublo, el yuan y el yen, en Europa el euro y, seguramente, el rand sudafricano. Hace poco, en una cumbre en Rusia, Rusia y China dijeron «cuidado, no estamos en contra de Estados Unidos, pero queremos que el mercado internacional se organice de otro modo, en que el dólar no sea el único eje».

 

Dice que no es fácil. El dólar es hegemónico. ¿Es una referencia que va más allá de la economía?

 

En el fondo subyace un enorme gasto militar para controlar el mundo. Pero tanto chinos como rusos se han percatado en los últimos tiempos de que, al cabo, están pagando, entre otras cosas, un gasto militar para que les controlen a ellos. Vieron la necesidad de que se organice de otro modo y formaron algo parecido a la OTAN. Rusia, China y algunos países latinoamericanos necesitan dinero para mantener su poder militar. Es un gasto ingente. Tienen que detraer de la producción y el consumo una cantidad de dinero enorme para la defensa interna. La defensa, desgraciadamente, es el gasto militar.

 

¿Salir ahora de la dependencia no implicaría consecuencias perjudiciales?

 

Hacerlo de golpe es imposible. Se necesitan años. Pero todos tienen claro qué deben hacer. Para hacerlo se necesitan años. Pongamos diez. En cinco lo veo difícil. Con todo, nadie sabe lo que pasará. Hace dos años todo estaba muy bien. Greenspan y compañía decían que el sistema financiero se equilibraba por sí propio y mire qué ha pasado. El cambio no se realizará subitáneamente. Hay una inercia histórica, una falsa garantía. Ellos quieren vender que el dólar es la verdadera garantía, pero ni son capaces ni quieren cambiar verdaderos productos y servicios por él.

 

¿Está perdiendo el euro una enorme oportunidad en estos momentos?

 

Sí. Hace tiempo China y Rusia, para no utilizar dólares, utilizaron euros, y eso es bueno. La cuestión es que el euro no es una moneda de reserva. Ahí hay una terrible esquizofrenia. Parece que el euro está más fuerte que el dólar, pero ¿dónde acaban esos euros? Tras el euro no hay ningún verdadero gobierno y, al final, el resto de países compran dólares. Europa no quiere percatarse de eso. ¿Por qué, por ejemplo, es el Reino Unido el caballo de Troya europeo? Porque no se fían de Europa. Prefieren depender del jefe.

 

¿No se encuentra actualmente la libra esterlina en una situación frágil? El dólar, al menos, es una referencia; en cambio, la libra esterlina, no, y el Reino Unido también tiene una deuda descomunal.

 

Tiene problemas terribles, sí. Por un lado, apuestan por el dólar, pero para controlar los vaivenes del dólar están los Estados Unidos, no el Reino Unido. Con todo, no se fían de Europa, y prefieren sufrir los vaivenes del dólar que pasarse al euro.

 

¿Está desnudo el emperador? ¿Tiene problemas graves de viabilidad?

 

Sí, Obama está atrapado en casa, en el ámbito de la macroeconomía. Si la deuda y el déficit públicos son grandes, ¿qué puede hacer una persona en cuatro, ocho años? Si no cambian de política, los Estados Unidos irán a la bancarrota.

 

Si estas cifras las tuviera otro país…

 

No le dejarían hacer nada. Para eso están el Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial. Ellos dicen al país qué tiene que consumir y exportar y qué política macroeconómica debe hacer para poder recibir préstamos. Obligan a los países a exportar para pagar el capital y los intereses, y no a consumir. Es terrible.

 

El economista Nouriel Roubini dice que el derrumbe monetario de los grandes imperios suele empezar cuando el deudor y el acreedor son claros. ¿Qué opina?

 

¡Ojalá! Sería la mejor salida para todos. Por un lado, los estadounidenses tendrían otra política general en cuestiones fiscales y macroeconómicas, la ciudadanía estadounidense viviría mejor y en el ámbito internacional habría otro sistema financiero. La barra libre ─usted toma todo lo que quiere, pero no tiene que pagar nada─ se ha acabado.

 

Entre las alternativas al dólar se menciona la cesta de euro, yuan y diversas monedas. ¿Es necesaria una reforma del sistema monetario?

 

No sé si la cesta de monedas es una salida. Con el euro se hizo eso, pero al final una moneda era la fuerte: el marco alemán. Si pone una cesta, hay peras malas, buenas y muy buenas. Cuidado con la cesta.


Joseba Felix Tobar-Arbulu es ingeniero, miembro del Departamento de Filosofía de la Universidad del País Vasco y autor, entre otros, de Inflazioaren aurka: bankugintza berriaren jarduerak (2004) y Moneta-teoria berrirantz (1999).

Traducción para www.sinpermiso.info: Daniel Escribano

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Berria, 12 julio 2009