La lucha contra la expulsión de los refugiados africanos es un momento crucial en la historia de Israel

Gideon Levy

02/02/2018

Ocurra o no la expulsión de los solicitantes de asilo africanos, Israel se enfrenta a una prueba de fuego decisiva que determinará su futuro.

Es imposible no conmocionarse por la maldad y el racismo que inspiran este plan de limpieza étnica - la expulsión de personas negras no judías a causa de su color de piel. El destino de estas 35.000 personas debería conmover los corazones de todos los israelíes decente, pero el problema es mucho más amplio y más importante. En la agenda se ocultan planes de gran alcance que sólo mencionan las conversaciones de extrema derecha por el momento, pero que algún día podrían convertirse en un plan de acción. La expulsión de los refugiados africanos es un programa piloto de gran importancia para el gobierno y sus oponentes.

Si esta mini-expulsión tiene éxito, habrá más en el futuro: hay que prepararse para una transferencia de población. Si la primera operación tiene éxito, atentará esperanzas de nuevas expulsiones. Israel asumirá que puede hacerlo; que nadie la detendrá. Y cuando Israel es capaz de actuar, lo hace sin reservas. Por dos veces ha asolado brutalmente la Franja de Gaza, porque podía, y lo hará de nuevo hasta que alguien la detenga.

Por otro lado, si la expulsión de los solicitantes de asilo es frenada, esto demostrará que la parte de Israel que tiene aun conciencia tiene más poder e influencia de lo que se cree; que donde hay una voluntad hay un camino. El resultado de esta prueba será continuar la lucha, con los mismos medios y determinación, contra otros crímenes. La esperanza surgirá de su éxito.

Por eso el precedente africano es tan importante, por eso los planes de expulsión y la batalla para evitarla no puede subestimarse. La lucha ya ha demostrado su eficacia: el responsable de la expulsión, el doctor Shlomo Mor-Yosef - director general de Fronteras, Población e Inmigración del Ministerio del Interior anunció que sólo se deportará a los hombres solteros en edad de trabajar. Es la primera concesión ante la presión pública, mayor de lo previsto, pero es una concesión sin sentido. No es más legítimo abusar de los hombres que de las mujeres o incluso de las personas de edad. La expulsión es la expulsión, ya sea de hombres o mujeres. Mor-Yosef intentó torpemente justificar un pecado, pero su misma necesidad de esconderse detrás de “sólo estamos deportando a los hombres, no pasa nada” es un logro. Se puede suponer que, avergonzado, pronto dimitirá de su puesto por vergüenza.

Pero no es suficiente. Si la lucha contra la deportación persiste - incluyendo actos de resistencia que son vitales - el gobierno de Netanyahu se verá obligado a dar marcha atrás. Sin pilotos, no puede haber vuelos expulsión y los refugiados no pueden ser perseguidos si se encuentran con grupos de desobediencia civil.

Si este plan de expulsión es frustrado, la izquierda aprenderá que la única manera de prevalecer es a través del sacrificio y la desobediencia; que las manifestaciones son ineficaces. El frente anti-expulsión se dará cuenta de que puede prevenir los crímenes, pero sólo si está preparado a resistir de verdad y sacrificarse; que no todo está dictado por los cielos o la derecha. Y el gobierno aprenderá que no es omnipotente, y que tiene un oponente activo con conciencia. Vale la pena recordar que una operación de limpieza étnica diferente - en el valle del Jordán y el sur de las Colinas de Hebron - no se ha enfrentado con una resistencia civil significativa.

El siguiente intento de expulsión podría ser el de los legisladores árabes de la Knesset. Todo el mundo lo negará, pero la presión subterránea está ahí. Podría suceder de un día para otro, con varios y diversos pretextos para convertirles en ilegales. Después de todo, ¿quién no lo querría? Las masas estarían a favor, sin lugar a dudas, y el gobierno también. ¿Quién se opondría? Todo lo que se necesita es la oportunidad adecuada. El peligro está más cerca de lo que parece. ¿Quién iba a creer que hace tan sólo 40 años, Israel acogió con orgullo a docenas de balseros refugiados de Vietnam?.

Después, en algún momento, se planteará el plan real: expulsar a los palestinos de los Territorios, o al menos de parte de ellos. Bajo la cobertura de una guerra o de un levantamiento, con una gran cantidad de excusas sobre la seguridad. Podría ocurrir. Suena como de ficción, pero la expulsión efectiva de los refugiados africanos reforzará la idea de que la expulsión es una opción viable. ¿Suena una locura? Por supuesto. Hace unos años era una locura pensar que este país de refugiados cargaría a refugiados esposados en aviones y los enviaría a su suerte a lugares miserables, como planea hacer en el futuro inmediato.

Por eso es tan importante luchar ahora.

Es comentarista político del diario israelí Haaretz.
Fuente:
https://www.haaretz.com/opinion/.premium-fight-against-expulsion-of-refugees-is-a-pivotal-moment-for-israel-1.5767982
Traducción:
Enrique García
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