Lo demuestran los papeles de Panamá: ¡claro que EEUU puede permitirse una renta básica universal!

Colin Holtz

10/04/2016

Interesados unos, pusilánimes otros, intelectualmente estériles los más, aseguran que una RB no se puede financiar. Y aparecen los "papeles de Panamá"... SP

Si los muy ricos pagaran los impuestos que deben, EEUU tendría más dinero disponible para servicios públicos.

Todos deberíamos ser capaces de ponernos de acuerdo: nadie debería ser pobre en un país tan rico como EEUU Sin embargo, casi el 15% de los estadounidenses viven por debajo del umbral de la pobreza. Tal vez una de las mejores soluciones es también una de las ideas más antiguas y simples: cada uno debería tener garantizado un ingreso pequeño, incondicional.

Conocida como una renta básica universal por sus partidarios, la idea ha tenido el apoyo, a lo largo de la historia de EEUU, de Thomas Paine a Martin Luther King Jr. Pero también ha enfrentado críticas sin fin por un motivo particular: los defensores de la "austeridad" dicen que no nos podemos permitirla, ni tampoco cualquier otro gasto drástico en seguridad social.

Ese argumento se ha evaporado esta semana con el descubrimiento de los “papeles de Panamá”, que revelan los métodos elaborados utilizados por los ricos para evitar el pago a las sociedades que les ayudaron previamente a ganar su riqueza.

Carreteras e infraestructuras de transporte. Mano de obra preparada. Tribunales y sistemas jurídicos. Innovaciones posibilitadas por la financiación del gobierno, tales como Internet. Nadie - no importa cuán inteligente sea o lo mucho que haya trabajado duramente - llega a la elite estadounidense o a la mundial sin hacer uso de estos recursos compartidos.

Pero mientras que las familias trabajadoras y de clase media pagan sus impuestos o deben afrontar las consecuencias, los papeles de Panamá nos recuerdan que lo peor del 1% ha estado robando, desde hace años, el acceso al derecho moral común de todos los estadounidenses, y a los beneficios de nuestros esfuerzos compartidos.

Peor aún, muchas de esas mismas elites globales han argumentado que no podemos darnos el lujo de proporcionar educación, salud o un nivel de vida básico para todos, mucho menos erradicar la pobreza o mejorar drásticamente la red de seguridad social mediante la garantía a cada residente en EEUU a una renta del nivel de subsistencia.

La Red de Justicia Fiscal (Tax Justice Network) calcula que la élite global ha acumulado unos $21-32 billones de activos sin pagar impuestos. Es evidente que sólo una parte de esto se debe a EEUU o a cualquier otra nación en impuestos: la tasa más alta de impuestos en EEUU es el 39,6% de los ingresos. Pero tengamos en cuenta que una pequeña renta universal de $2.000 al año para todos los adultos en EEUU - lo suficiente para ayudar  a algunas personas a poder pagar la hipoteca o a los que tienen que escatimar en alimentos o medicamentos - sólo costaría alrededor de $563.000 millones cada año.

Un ingreso mayor, para asegurar que ningún estadounidense cayese en la abyecta miseria absoluta - por ejemplo, $12.000 al año - costaría alrededor de $ 3,6 billones. Eso es una cantidad considerable, pero que una vez más parece mucho más razonable cuando se considera desde la perspectiva de los papeles de Panamá y el escándalo de la evasión fiscal global. Porque la verdad es que a todos nos han robado, de forma sistemática, las personas más ricas del mundo, desde hace décadas. Se han utilizado esos dólares robados para construir aún más riqueza para ellos, y todo el tiempo hemos estado discutiendo con nosotros mismos sobre qué hacer con cuatro céntimos sobrantes.

¡Basta ya! Tenemos el dinero para resolver nuestros problemas. El primer paso es evitar que la élite mundial siga acaparando y ocultándolo. Castigar severamente la evasión de impuestos por sí sola no va a financiar todas nuestras prioridades, pero los papeles de Panamá evidencian la falsedad de la política de austeridad.

Una renta básica universal contribuiría en gran medida a asegurar que todos los estadounidenses pudiesen disfrutar de la vida, la libertad y la búsqueda de la felicidad, tal como se había prometido allá por 1776. Algunos pueden estar en desacuerdo con la noción de una subvención en efectivo sin condiciones, o bien oponerse a que la reciba todo el mundo. Pero que no digan que no nos podemos permitirlo.

 

es co-director de Universal Income Project en el Instituto Roosevelt
Fuente:
http://www.theguardian.com/commentisfree/2016/apr/07/panama-papers-taxes-universal-basic-income-public-services
Traducción:
Daniel Raventós