México: Para la nación pluricultural, un INE monocultural

Magdalena Gómez

05/10/2017

Si fue difícil para los pueblos indígenas el reconocimiento de sus derechos, aun incompletos o distorsionados, más lo es que se cumplan en la práctica. Sólo veamos el abierto rechazo a la implicación del reconocimiento constitucional, desde 1992, reiterado en 2001, de que “la nación tiene una composición pluricultural sustentada originalmente en sus pueblos indígenas… La conciencia de su identidad indígena deberá ser criterio fundamental para determinar a quiénes se aplican las disposiciones sobre pueblos indígenas”.

Tomemos el nada edificante ejemplo del Instituto Nacional Electoral (INE). Sus posturas, ciertamente, coinciden con las de las instituciones oficiales. Deconstruir una hegemonía ideológica racista no se logra de manera automática con la inclusión jurídica, así sea en la llamada carta magna. Menos aún cuando las instituciones no la consideran parte de sus obligaciones. En los diferendos del INE, especialmente con los partidos políticos, es común escucharles el reiterado alegato de que sólo les toca aplicar la ley. Y por ley, para eludir la dimensión pluricultural, colocan el horizonte en la Ley General de Instituciones y Procedimientos Electorales (LGIPE), no en la Constitución ni en los tratados internacionales de derechos humanos. En su convocatoria a la ciudadanía interesada en postularse bajo la figura de candidatura independiente, en los diversos cargos, para el proceso electoral federal 2017-2018, advierte que resulta indispensable proporcionar una cuenta de correo electrónico, toda vez que dicho correo será fundamental para el acceso a la aplicación informática que deberá utilizarse para recabar el apoyo ciudadano, esto es, las firmas de respaldo ciertamente requeridas por la LGIPE, la cual señala el mecanismo de cédula de respaldo, en papel, con copias de credencial del INE y no una aplicación.

El INE, en su convocatoria, decidió suprimir tal procedimiento: dice que lo sustituyó. En los hechos modificó la ley. En sus lineamientos para la verificación del porcentaje de apoyo ciudadano que se requiere para el registro de candidaturas independientes, desarrolla las ventajas de la referida aplicación, a efecto de dotar, dijeron, de certeza el proceso de verificación del respaldo ciudadano. Dispone que “la aplicación móvil que se utilizará para recabar los datos del ciudadano que pretenda apoyar al candidato independiente es compatible con smartphone de gama media y alta, así como con tabletas que funcionen con los sistemas operativos iOS 8.0 y Android 5.0 en adelante” y aclara que el INE no proporcionará dichos equipos. Ofrece una descripción detallada del procedimiento, los minutos requeridos, los auxiliares necesarios, la cantidad de registros, incluso menciona una prueba piloto. Por lo cual conforme a lo anterior, y considerando que el uso de dispositivos móviles se ha popularizado en la actualidad, esta autoridad concluye que la utilización de la aplicación móvil no implica una carga extraordinaria para las y los aspirantes a candidaturas independientes. Así define su medida general, que tiene una salvedad, lo llama régimen de excepción, cuando la LGIPE lo establece como la regla. Esto es, la posibilidad de que algunas secciones electorales que, dado su grado muy alto de marginación, podrían optar por la utilización complementaria del registro de apoyo en papel. Para ello se apoyarán en el índice de marginación elaborado por el Consejo Nacional de Población (Conapo) con información del Instituto Nacional de Estadística y Geografía.

Recapitulemos: el INE no incluye ningún elemento que se refiera a la pluralidad cultural, a los pueblos indígenas, a la autonomía y libre determinación; vaya, ni siquiera les deja el derecho a que las personas indígenas o no decidan, son los índices oficiales los confiables. El punto es que están torciendo la ley, lo que establecen como regla, su aplicación, debería ser en todo caso la excepción, o la opción. El INE convoca a las y los mestizos, hablantes del español, preferentemente urbanos, mejor si tienen buenos niveles de acceso a salud, vivienda, educación. Obviamente no hay opción para utilizar las lenguas indígenas ni siquiera las deja dentro de su excepción.

El Concejo Indígena de Gobierno, del Congreso Nacional Indígena, nombró como vocera a María de Jesús Patricio, la cual expresará formalmente su intención de contender por la Presidencia de la República como candidata independiente. Buscarán visibilizar la situación de los pueblos y fortalecer la organización.

Los lineamientos del INE cargan la balanza en el apoyo ciudadano mestizo, urbano, para reunir firmas; ello dificulta la participación indígena directa en este proceso. En el siglo XIX era ciudadano quien tenía un modo honesto de vivir y sabía leer y escribir, obvio en español; hoy el INE agrega que tengas acceso a smartphone. Así se deletrea el alfabeto del racismo de Estado .

Licenciada en Derecho. Con especialidad en tecnología educativa y estudios de maestría en Ciencias Políticas. Integrante de la Academia Mexicana de Derechos Humanos, Miembro de la Junta Directiva del Instituto Latinoamericano de Servicios Legales Alternativos (ILSA), Maestra fundadora de la Universidad Pedagógica Nacional de la cual fue Secretaria Académica y Rectora. Con experiencia en el servicio público en materia indígena y en promoción de equidad y derechos sociales. Actualmente es articulista del periódico La Jornada.
Fuente:
http://www.jornada.unam.mx/2017/10/03/opinion/024a1pol