Mosul: un horror que no acaba nunca

Yassamine Mather

16/07/2017

El 10 de julio el primer ministro iraquí, Haider al-Abadi declaró que Mosul había sido “liberado”. El Estado Islámico (Isis) sólo controlaría “una o dos bolsas” en la ciudad. Al-Abadi llegó a la devastada ciudad para saludar a las fuerzas militares iraquíes, - y buscar la popularidad que tanto necesita.

Pero el triunfalismo, del que se hizo eco Teherán, es prematuro. El 11 de julio Lise Grande, la coordinadora para asuntos humanitarios de Naciones Unidas, afirmó que cientos de civiles - quizás tanto como 3.000 - aún estaban atrapados en las zonas donde los combatientes de Isis seguían resistiendo. Eran, dijo, personas con discapacidad en su mayoría, ancianos y niños que no habían logrado escapar de los barrios donde se lucha casa a casa.

Y Charles Stratford, de Al Jazeera, informa desde Erbil el 9 de julio que: ‘Esto no ha terminado todavía’. Incluso antes ya había ‘historias horribles’ procedentes de los sobrevivientes, muchos de ellos con malnutrición y deshidratación grave.

La batalla final por Mosul, que comenzó en octubre de 2016, ha incluido a “combatientes kurdos Peshmerga, tribus suníes y milicianos chiíes”. O por lo menos esto es lo que la propaganda oficial del estado iraquí sigue diciéndonos. Los locales que han regresado a sus hogares cuentan una historia diferente. Se quejan de la dominación de las fuerzas chiítas - no sólo del ejercito del estado chiíta iraquí y sus milicias chiítas iraquíes, sino de la Guardia Revolucionaria iraní. Quizá no es la mejor manera de ganar los corazones y las mentes de una ciudad mayoritariamente sunita.

No hay duda de que Irán estuvo involucrado en los combates. El Ministro de Asuntos Exteriores Mohammed Javad Zarif twitteó el 9 de julio: “Felicidades al valiente pueblo y al gobierno de Irak tras la liberación de Mosul. Cuando los iraquíes se dan la mano, no hay límites a lo que pueden lograr”. Y otro tweet, al parecer de Ali Jamenei, líder supremo de Irán:“Los jóvenes del mundo islámico deben saber que si se mantienen firmes y resisten, su victoria sobre todos los arrogantes es absoluta.” (1)

Irán ha declarado que había financiado y armando a las fuerzas iraquíes y sirias en la guerra contra Isis desde hace varios años;  Teherán quiere asegurarse que nadie olvida su papel en la reconquista de la ciudad, sobre todo porque se trata de un año electoral en Irak, y el primer ministro actual, respaldado por Estados Unidos, Haider al-Abadi, será sustituido por Nouri al-Maliki, el favorito de Irán.

Al igual que muchos otros pueblos y ciudades de todo Oriente Próximo, Mosul se encuentra en ruinas. Miles de civiles han muerto: poco importa si como 'escudos humanos’ de Isis o víctimas de ataques aéreos de aviones aliados'', encabezados por EEUU y el Reino Unido. Al menos un millón de habitantes se han convertido en desplazados, muchos de los cuales viven en campamentos improvisados ​​alrededor de Mosul o en pueblos vecinos. Los que decidieron quedarse están en mal estado de salud, desnutridos, y todos ellos tienen terribles historias que contar, en particular, sobre el régimen impuesto por el grupo yihadista. Sin embargo, muy pocos residentes o ex residentes de Mosul muestran algún entusiasmo por las tropas 'liberadoras'- algunos se quejan de que su ciudad es ahora más como Teherán, y los símbolos chiítas dominan cada esquina.

Mosul también había sido el hogar de un gran número de cristianos, muchos de los cuales se niegan a regresar, después de haber pasado los últimos tres años en la región kurda de Irak, en Bagdad o en el exilio. Al-Monitor cita a un sacerdote diciendo:

Los fuertes sentimientos no son suficiente motivo para volver, ya que todavía temo al Estado islámico y las fuerzas extremistas que podrían buscar venganza ... Pero lo más importante que los cristianos han perdido en su migración forzada no son sus propiedades y la tierra, sino su confianza en los hijos e hijas de las zonas y pueblos vecinos sunitas árabes, que se han unido Estado Islámico. (2)

Hace poco más de tres años que el gobierno de Bagdad perdió el control de Mosul. El ejército iraquí tenía 30.000 soldados en la zona y la ciudad tenía 30.000 policías; sin embargo, cayó en menos de seis días (4-10 de junio de 2014). Los insurgentes solo eran unos 1.500, pero fueron capaces de tomar la ciudad. Se estima que unos 500.000 civiles huyeron.


¿El comienzo del fin?

Antes de que nadie se excite demasiado con esta 'victoria', recordemos que fue el dominio chiíta en la región y el gobierno pro-Irán en Bagdad (cortesía de la invasión estadounidense de 2003) lo que alimentó el resentimiento sunita en lugares como Mosul. Fueron fondos saudíes y del Golfo Pérsico los que financiaron a los grupos jihadistas que seguimos sufriendo en forma de amenazas diarias contra la población civil en todo el mundo de islamistas 'radicalizados' por las acciones del Imperialismo.

Alrededor de la mitad de la población siguen siendo desplazados, y ahora presionaran al gobierno iraquí para suministrarles viviendas y servicios básicos. La ONU predice que va a costar más de mil millones de dólares reparar la infraestructura básica de Mosul. En algunas partes de la ciudad, no hay un solo edificio sin daños estructurales.

Según el presidente iraní, Hassan Rouhani, la derrota de Isis“promete días mejores para el pueblo iraquí y toda la región”. Muy pocos le creen. Sí, Mosul era la última base urbana importante de Isis en Irak y el grupo ha perdido gran parte de su territorio, como también en Siria. Ha perdido cientos, quizás miles, de combatientes y la moral de los supervivientes parece baja. Sin embargo, el grupo yihadista todavía controla una serie de ciudades más pequeñas en Irak: “De ninguna manera esta victoria aparentemente inminente de las fuerzas iraquíes en Mosul significa el final de Isis en Irak”, dice Al Jazeera . (3)

Hay rumores de que su líder, Abu Bakr al-Baghdadi, murió en una incursión aérea rusa en Raqqa en mayo. Sea cierto o no, la historia de al Baghdadi es pertinente. Viene de una familia religiosa de una zona pobre no muy lejos de Bagdad. Se unió a la insurgencia salafista, apoyada y financiada por Arabia Saudí, en 2003, poco después de la invasión de Irak, y pasó la mayor parte de 2004 en la tristemente célebre prisión de Abu Ghraib. En abril de 2004 CBS News publicó fotos que mostraban a los soldados estadounidenses sonriendo junto a prisioneros árabes torturados: entre ella la foto de un detenido encapuchado de pie sobre una caja con cables eléctricos conectados a sus brazos en cruz. Abu Ghraib se describe a menudo como un campo de reclutamiento y entrenamiento de yihadistas, y no hay duda de que el propio compromiso de Al-Baghdadi a la causa se vio reforzada por su experiencia allí. Y, por supuesto, fue en Mosul - desde el púlpito de la mezquita al-Nuri (destruida hace un par de semanas por Isis) - donde proclamó la 'restauración del califato sunita' en julio de 2014.

Lo que se está haciendo para derrotar a Isis es, en esencia, una repetición de lo que llevó a la situación actual. El resentimiento contra los ataques aéreos de Estados Unidos-Reino Unido en Irak se suma el resentimiento contra los ataques aéreos de EE UU, rusos y turcos en Siria. Las masacres de la población civil, el gobierno corrupto, incompetente chiíta en Bagdad y del dictador alawita en Siria aseguran un flujo estable de nuevos reclutas para los grupos yihadistas y, como Arabia Saudí y Qatar están demostrando una vez más en su reciente disputa, los países de la región continúan financiando y armando a estos grupos en su propio interés.

Por lo tanto, es cierto que el Estado islámico es ahora mucho más débil que antes, que el territorio que controla es una fracción de lo que tenía hace un año. Pero, contrariamente al triunfalismo de los EEUU e Irán, Isis no ha sido exterminado. De hecho, en el corto plazo la amenaza de Isis puede haber crecido. Los combatientes yhadistas que han sobrevivido huirán de Irak y Siria, algunos como refugiados civiles; muchos de sus reclutas extranjeros tratarán de volver a su país de origen. Al igual que su predecesor, al Qaeda, Isis seguirá contando con el apoyo no sólo de voluntarios jóvenes fanatizados, sino de salafistas ricos en Arabia Saudí, los emiratos del Golfo Pérsico, Libia y gran parte del norte de África.

Notas.
1. www.al-monitor.com/pulse/originals/2017/07/iran-congratulates-iraq-mosul....
2. www.al-monitor.com/pulse/originals/2017/06/iraqi-minorities-christians-n....
3. www.aljazeera.com/news/2017/07/iraq-abadi-mosul-victory-170709122533584.....
 

es una socialista iraní exiliada en el Reino Unido, profesora de la Universidad de Glasgow y Directora de la Campaña "Fuera las manos del Pueblo de Irán" (HOPI).
Fuente:
http://weeklyworker.co.uk/worker/1163/new-horrors-beckon/
Traducción:
Enrique García