Movilizaciones crecientes en el Reino de España y encuestas electorales favorables a las derechas

Daniel Raventós

18/03/2018

En distintos territorios del Reino de España ha habido a lo largo de estos días de finales de invierno importantes movilizaciones. La gran movilización y huelga de las mujeres del pasado 8 de marzo, las manifestaciones por la defensa de las pensiones, las protestas por la muerte del mantero Mame Mbaye en Lavapiés, y las habituales de Catalunya por la defensa de las libertades democráticas y la libertad de los presos políticos. Y otras menos conocidas como la de los profesores y profesoras precarios de las universidades de Valencia por sus degradantes condiciones de trabajo, que amenaza con extenderse a otras universidades. Que Catalunya lleva casi una década movilizada en defensa del derecho de autodeterminación no es nuevo, lo nuevo son las otras movilizaciones de Bilbao (más de 100.000 personas en defensa de las pensiones), Sevilla, Madrid...

En las mismas fechas el gobierno del Reino ha sufrido algunas derrotas importantes aunque quizás sea más ajustado llamarlas “bofetadas” jurídicas. La más importante es la del Tribunal Europeo de Derechos Humanos (TEDH) que sancionó al Reino de España por haber condenado en 2007 por “injurias contra la corona” a dos jóvenes catalanes que quemaron fotos de Juan Carlos I y Sofía, los padres y entonces reyes en activo del actual Borbón reinante. El TEDH señaló a mediados de marzo que la condena atentó contra la libertad de expresión. Las condenas por injurias a la Corona son habituales. Se vulnera la libertad de expresión como en los recientes casos: Pablo Hasel, Valtonyc, condena al ayuntamiento de Bunyol por colgar una bandera republicana…

Que las libertades democráticas están siendo amenazadas o directamente reducidas es algo en lo que venimos insistiendo, entre otros, desde estas páginas.  Pero la aceleración de esta amenaza-supresión ha sido tremenda. En un editorial del 24 de septiembre del año pasado que significativamente titulamos “Las libertades democráticas hoy se juegan en Catalunya” apuntábamos: “Lo que está en juego en Catalunya el 1 de octubre son las libertades democráticas de toda la población aún hoy bajo la legalidad del régimen de la segunda restauración borbónica.” Desde aquella fecha, exactamente medio año, las libertades democráticas han sido claramente atacadas.

Libertades suprimidas tan importantes como la de impedir que un candidato a la Presidencia de la Generalitat como Jordi Sánchez Picanyol, hoy en la cárcel desde hace más de 5 meses, pueda asistir a la sesión de investidura. Prevaricación es la calificación que ha merecido este hecho al constitucionalista sevillano Javier Pérez Royo. Con sus palabras: “Es un caso de prevaricación de libro. El juez instructor ha tomado la decisión de impedir que el candidato Jordi Sánchez acuda a la sesión de investidura porque ‘le ha salido del alma’, pero por ningún motivo jurídicamente pertinente. La prevaricación judicial no puede condicionar la investidura del President de la Generalitat.”

Alguna izquierda o personas más o menos representativas de la misma incluso han llegado a realizar afirmaciones del tipo: es responsabilidad del independentismo y la lucha por la autodeterminación el que se haya llegado a esta situación, así como que se haya despertado el nacionalismo español, en algunos casos en su variante directamente franquista. ¡Una lógica no muy afinada! Con un corolario tremendamente devastador para toda persona que considere que hay alguna injusticia contra la que luchar: si se lucha o resiste las consecuencias pueden ser que se acabe en una situación peor que la de partida, en consecuencia mejor no hacer nada. Conclusión que a buen seguro nadie de izquierdas considerará pertinente. Y seguro que se argumentará que lo que “se quería decir era otra cosa”. Seguro, porque tal cual esta conclusión es devastadora. Entonces, quizás mejor que se midan las palabras en situaciones políticas tan complicadas como la actual. Asegurar que algunas decisiones independentistas han sido equivocadas es algo cierto y hasta obvio. Pero confundir los errores con la legitimidad más meridiana de la lucha por la autodeterminación nacional catalana (y española, por cierto, cuya población nunca ha podido decidir entre la monarquía borbónica heredera de Franco o la república) es otra cosa bien distinta. Y a veces no aparece la distinción claramente delimitada. Monarquía o república, derecho de autodeterminación de Catalunya, Euskadi y Galicia: se trata de libertades democráticas de las que se comprende que los partidos como el PP y el PSOE y los recambios a la espera, como C’s, abominen. Su suerte está ligada al régimen del 78 y a él se aferran. Un régimen incompatible con estas libertades mencionadas.

Y la derecha está obteniendo sus réditos electorales en muchas zonas del Reino por su beligerancia contra el derecho de autodeterminación de Catalunya. Acaba de publicarse una encuesta electoral, realizada entre el 12 y el 14 de marzo, encargada por La Vanguardia  (periódico catalán unionista) a la empresa GAD3 en la que la derecha (PP más C’s) tendría una mayoría absoluta en el Parlamento español. Con más de 180 diputados y diputadas. El partido de la corrupción sin fin sería castigado, pero al resistir en las provincias con menos población y con menos votos necesario por cada acta de diputado, se mantendría a la par con C’s en número de diputados, aunque este último partido ganaría en número de votos.  El PSOE, el gran puntal del régimen con los otros dos partidos, se mantendría con un número parecido de diputados de los que dispone actualmente. Podemos se hunde con unos 20 diputados y diputadas menos que los que dispone ahora, bajando de los 71 actuales a 52-53. Otros resultados interesantes de la encuesta para otras organizaciones, los dejamos aquí al margen.

En la carrera por ser más constitucionalista, más partidario de la unidad de España y de la represión contra algunas de las cabezas visibles de la lucha por la autodeterminación de Catalunya… gana la derecha. Es una lección que quizás debería haber sacado el PSOE hace ya algún tiempo por experiencias parecidas en situaciones anteriores. Lección que no solamente no ha aprendido el PSOE sino que es más ajustado pensar que está incapacitado para obtenerla.

¿Cuándo se convocarán elecciones? Pueden convocarse pronto, pero en 2019 son obligatorias. Movilizaciones en las calles que pueden ser crecientes y mayoría electoral de derechas junto con la izquierda habitualmente acompañante: una situación que invita a pensar en una mayor inestabilidad política. Y Catalunya sigue resistiendo. El parlamento vasco esta semana acaba de aprobar una iniciativa por la que se pide la derogación del artículo 155 y la libertad de los presos políticos, con los votos de EH Bildu, PNV y Elkarrekin Podemos. Mayor inestabilidad, más esperanzas para las libertades democráticas.

es editor de Sin Permiso, presidente de la Red Renta Básica y profesor de la Facultad de Economía y Empresa de la Universidad de Barcelona. Es miembro del comité científico de ATTAC. Sus últimos libros son, en colaboración con Jordi Arcarons y Lluís Torrens, "Renta Básica Incondicional. Una propuesta de financiación racional y justa" (Serbal, 2017) y, en colaboración con Julie Wark, "Against Charity" (Counterpunch, 2018).
Fuente:
www.sinpermiso.info, 18-3-18