Naciones Unidas: ¡Felicidades Guterres, hay mucho que hacer!

Francisco Louça

08/10/2016

La elección de Antonio Guterres como Secretario General de las Naciones Unidas es una rara satisfacción en un escenario internacional cargado de amenazas, desde el gobierno de Orban al referéndum italiano y al impasse español, de las elecciones en Estados Unidos, a la corrupción de los partidos brasileños, de las elecciones francesas a las alemanas.

De hecho, su victoria subraya paradójicamente uno de los aspectos de esa amenaza debido a que, el colapso de la maniobra de última hora de Merkel y Juncker, revela cómo la jefatura europea se va tornando irrelevante, excepto tal vez para atormentarnos. Guterres será de esta manera el Secretario General de la ONU en un mundo cada vez más peligroso y descontrolado, con guerras eternizadas, dictaduras emergentes, una Europa desaparecida y un radical giro a la derecha en países determinantes, con el cambio climático en cuenta regresiva en nombre de una economía depredadora.

Podemos y debemos festejar entonces su victoria porque es la persona más indicada para el lugar, como demostró a lo largo de diez años al frente del trabajo con los refugiados, como comprobó con sus palabras respecto al acuerdo de la Unión Europea con Turquía y como quedó evidente por su actitud en relación a guerras y catástrofes.      

En todos esos momentos, él fue claro y valiente, independiente y un estratega. Merece las felicitaciones por esta victoria extraordinaria.

Por ser portugueses, tal vez sentimos motivos de alegría, sobre todo porque recientemente fuimos avergonzados por otro ex primer ministro. De hecho, la diferencia entre la vida política de Guterres y la de Durão Barroso /1/ desde que dejan ser primeros ministros de Portugal dice todo sobre sus conceptos de vida. Pero ser portugués no es ninguna cualidad ni defecto que deba ser considerado para esta elección en la Naciones Unidas (curioso es constatar las declaraciones de amor a la portugalidad de Guterres por los mismos que alertan al pueblo contra toda tentación “nacionalista” en la decisión sobre nuestras vidas). Lo que importa para las Naciones Unidas, y también para nosotros en este pequeño rincón plantado frente al mar, es simplemente que sea la persona más adecuada para lidiar con un mundo en fragmentación, por lo menos en el rango de lo que pueda hacer. Y es por esto que Guterres es el indicado para ese lugar. Felicitaciones, por lo tanto.

Y hay mucho que hacer. Salvar a los refugiados de las guerras en una Europa que los quiere encarcelar y en un mundo que los quiere ignorar, parar la guerra en Siria, donde los Estados Unidos, Rusia y algunas potencias regionales ensayan su capacidad destructiva, puesto que desisten de cualquier negociación o solución, son tareas que van más allá de la buena voluntad de la persona adecuada en el lugar correcto, porque dependen de los poderes del mundo. Sin embargo, si es cierto que el pesimismo de la razón no eclipsa el optimismo de la voluntad, Guterres trabajará para cambiar algunas de las palancas de nuestro tiempo. Necesitamos eso, necesitamos de él.

Nota: José Manuel Durão Barroso, luego de una gestión de derecha como primer ministro de Portugal, presidió la Comisión Europea (2004-2014) y de allí saltó a directivo de Goldman Sachs.

catedrático de economía de la Universidad de Lisboa, ex parlamentario y miembro del Bloco de Esquerda, actualmente es Consejero de Estado.
Fuente:
Esquerda.net 6 de octubre 2016
Traducción:
Carlos Abel Suárez