Sudáfrica: Zuma sobrevive la moción de censura, pero a costa de la unidad del ANC

Stephen Grootes

12/08/2017

El pasado 8 de agosto Jacob Zuma sobrevivió a una moción de censura en el Parlamento. A pesar de la confluencia de las fuerzas de oposición a su gobierno, tanto fuera como dentro del Congreso Nacional Africano (ANC), Zuma sigue siendo el Presidente de la República de Sudáfrica. Tiene razones para estar contento. Hubo una votación secreta, y sobrevivió. Pero por debajo, la historia es mucho más complicada. Un grupo de diputados del ANC, que deben su lealtad política, sus salarios y sus carreras al Congreso Nacional Africano, se rebelaron contra la disciplina del partido. En cierto modo, la votación del 8 de agosto parece sólo el comienzo de una fase mucho más turbulenta del escenario político sudafricano.

En primer lugar, las matemáticas. La parte más simple de esta ecuación política es la siguiente: hay 151 miembros de la Asamblea Nacional que no pertenecen al ANC, pero 177 miembros de la Cámara votaron contra Zuma. Lo que significa, obviamente, que más diputados votaron para eliminar a Zuma que miembros de los partidos de la oposición. Por supuesto, no fue suficiente: 198 parlamentarios del ANC votaron a favor de Zuma y los 177 diputados que votaron contra él estaban aún bastante lejos de la cifra mágica de 201.

Pero la cosa no termina ahí. Hay varios partidos de la oposición que dijeron que votarían a favor de Zuma. El PAC (recordémoslo) tiene un solo diputado. Dijo que iba a votar a favor de Zuma. El propio partido emitió un comunicado diciendo que había sido expulsado. Aún más grotesco, el Partido Nacional de la Libertad apareció dividida por la mitad con tres de sus diputados votando contra Zuma y tres a favor. Es el tipo de historia que alimenta los sueños de Poplakian.

En pocas palabras, no tendremos el número exacto de diputados del ANC que votaron contra Zuma. A menos que el voto secreto deje de serlo y David Mahlobo sea lo suficientemente imprudente como para decirnos como votaron cada uno de ellos.

Dicho esto, sabemos que al menos 26 parlamentarios del ANC votaron contra Zuma, y otros nueve se abstuvieron.

Esto es importante.

Por un momento, pongasé en el lugar de una de esas personas. El propio Gwede Mantashe ha hablado con usted en una reunión del grupo parlamentario y le ha explicado que si vota contra Zuma estaría obligando al ANC a convocar elecciones anticipadas, con el riesgo de perder el gobierno (por lo menos antes de tiempo). Lo que se juega el partido es el propio gobierno. Y lo que se juega usted es la única carrera política que ha tenido, como miembro del Parlamento. Eso, sin tener en cuenta que si el ANC tiene que convocar elecciones, podría perder. Lo que significaría que usted perdería su escaño en el Parlamento y por lo tanto sus ingresos.

Y sin embargo, lo hace de todos modos.

Durante meses, la ira y la frustración de miembros veteranos e importantes del ANC ha sido palpable. Ha habido señales abiertas de desafío, los Mondli Gungubeles y Makhosi Khozas de este mundo se han rebelado abiertamente contra el partido. Gente como Mantashe, Zweli Mkhize y por supuesto el vicepresidente Cyril Ramaphosa han criticado duramente el comportamiento del presidente. Ahora lo sabemos: incluso personas cuyo medio de vida depende de mantener a Zuma en el poder ahora se rebelan contra él.

Hay quienes dirán que nada de esto importa, que lo que importa es que Zuma se encuentra todavía en el poder y su oficina en los Edificios de la Unión. Bien, quizás. Sin embargo, el poder político se calcula basándose en el poder que la gente piensa que se tiene en cada momento y el poder que cree que tendrá en el futuro. Nadie expresó su apoyo público a Thabo Mbeki cuando estaba en el poder como Presidente, pero sin influencia en el ANC. Y Zuma no ha tenido el poder suficiente para castigar a quienes le han desafiado. Khoza y Gungubele, Pravin Gordhan y Mcebisi Jonas, saben que pueden continuar su cruzada, persuadir, criticar y condenar a Zuma, y a sus “buenos amigos” los Gupta, impunes. Esto es importante. Porque, en tanto sigan, en tanto otros miembros del ANC sean capaces de rebelarse contra Zuma y salirse con la suya, como cerca de 30 hicieron el 8 de agosto, otros más se atreverán a hacerlo.

Es importante recordar quien habló para defender a Zuma ante la multitud de partidarios del ANC frente al Parlamento. Nomvula Mokonyane dijo que “los blancos no pueden mearse en nuestra democracia”, Bathabile Dlamini afirmó que su “conciencia no la había llevado al Parlamento”, Kebby Maphatsoe parecía que estaba maquinando algo de pie detrás de Zuma. Y por supuesto estaba Carl Niehaus, absolutamente opaco en una especie de uniforme de camuflaje. En pocas palabras, la gente previsible. Nada mas.

¿Dónde estaban los principales ministros del gabinete y las otras personalidades del ANC?

También importante fue el contenido de los discursos pronunciados por los diputados del ANC en el Parlamento durante el debate antes de la votación. Como Twitter señaló rápidamente, todos y cada uno de ellos atacaron a la oposición y defendieron al ANC. Ni uno solo defendió a Zuma. Ninguno recordó su gran cantidad de logros, no alabó su trayectoria, ni argumentó porqué debía seguir siendo presidente Jacob Zuma.

Probablemente hay dos buenas razones para ello. En primer lugar, hay muy buenas razones que podría citar. Durante el mandato de Zuma hemos perdido puestos de trabajo, el crecimiento económico se ha estancado, las agencias de calificación nos han degradado, la vida política se ha sectarizado, el ANC ha perdido apoyo, la gente ha perdido dinero y muchos están perdiendo la esperanza. Algunas personas incluso quieren que vuelva Mbeki; nadie puede cambiar eso.

En segundo lugar, ¿quién quiere ser citado defendiendo directamente a Zuma, cuando en tan sólo unos pocos meses se puede encontrar completamente solo?

Esto nos lleva a la médula de lo que sucedió en el Parlamento el día 8 de agosto. Muchos de los parlamentarios del ANC que votaron a favor de Zuma no lo hicieron por su poder o porque le apoyen. Votaron por Zuma porque no quieren provocar unas elecciones anticipadas, no quieren desatar el tipo de caos político que podría afectar al Congreso de diciembre del ANC. En otras palabras, votaron a Zuma, no por él, sino por razones estructurales. Zuma puede cantar y bailar todo lo que quiera, pero quienes le votaron lo hicieron por el ANC y el resultado final del Congreso de diciembre, no para protegerlo.

Y a pesar de estas razones estructurales de mucho peso, más de 30 parlamentarios del ANC se saltaron las instrucciones del ANC ...

La cuestión de cuanto poder le queda a Zuma todavía depende de lo que suceda a continuación. Si es capaz de tomar represalias contra los que de alguna manera piensa que votaron contra él, entonces todavía tiene poder. Pero si no lo hace, como ha ocurrido durante todo el año, entonces parecerá muy débil. Aquí es donde las cosas se ponen interesantes. Que es otra forma de decir que la situación es complicada y tal vez incluso peligrosa.

Los partidos de la oposición están ya hablando de otra moción de censura, o incluso de destituir parlamentariamente (‘impeachment’) a Zuma. Hay rumores sobre ofertas para que Zuma dimita en 30 días, Bloomberg informa a través de la impecable fuente que es Sam Mkokeli, de que Zuma puede verse obligado a cesar a Mosebenzi “Gupta” Zwane como ministro de Recursos Minerales. Estos son indicios de que el juego ha cambiado, que Zuma tiene que negociar para permanecer en el poder. Es difícil ver qué opciones tiene para recuperar la iniciativa ahora. Sí, puede jugar sucio. Pero incluso eso, a pesar de lo que los escépticos creen, tiene sus limitaciones. Puede, sólo puede, ser posible convertir este país en una dictadura. Sin embargo, quedaría muy poco sobre lo que gobernar así.

Al final, todo se reduce, una vez más, a quien vaya a ganar en el Congreso del ANC en diciembre. Por el momento, el viento sopla detrás del vicepresidente Ramaphosa. Y con Dlamini-Zuma (su ex-esposa y candidata) perdida en algún lugar de KwaZulu-Natal, Zuma parece débil. Ahora le toca mover ficha. Pero el fundador del club de ajedrez de la Prisión de la Isla Robben se está quedando sin caballos, alfiles y peones incluso. Debe mover ficha ahora, o encontrarse a sí mismo en jaque mate.

Es uno de los periodistas políticos mas veteranos y respetados de Sudáfrica.
Fuente:
https://www.dailymaverick.co.za/article/2017-08-09-analysis-even-as-he-wins-his-8th-no-confidence-vote-zuma-appears-weak/#.WYwlLq0rxmA
Traducción:
Enrique García