Un descubrimiento literario: Poemas de la hambruna del algodón de Lancashire (1861-1865)

Alison Flood

09/09/2018

Las voces olvidadas de los trabajadores del algodón de Lancashire azotados por la pobreza durante la Guerra Civil norteamericana se han oído por vez primera en 150 años, después de que investigadores de la Universidad de Exeter sacaran a la luz un tesoro oculto de poesía. 

Hasta 400.000 de los trabajadores del algodón del país se quedaron sin empleo cuando la guerra impidió que el algodón llegara al noroeste de Inglaterra en la década de 1860 y se cerraron las fábricas. Sin empleo, se esforzaron por llevar comida a la mesa, y los expertos de la Universidad de Exeter han descubierto que muchos de ellos recurrieron a la poesía para describir las repercusiones de la hambruna del algodón.

Escritos entre 1861 y 1865, muchos de los poemas están escritos por los trabajadores afectados por la hambruna. Cerca de una cuarta parte de los trescientos poemas descubiertos hasta ahora están escritos en el dialecto de Lancashire y algunos se publicaron en diarios locales o se enviaron simplemente en forma de cartas. Todos los poemas se guardaron en archives locales y no se habían estudiado o reunido con anterioridad.

Simon Rennie, que dirige el proyecto, ha declarado: “Muchos de estos poemas son anónimos o están firmados con iniciales; algunos de los que escriben se describen como  como ‘constructor de canoas’, ‘trabajador de fábrica’, u ‘operario…Lo que hemos encontrado aquí  es una visión significativamente distinta de un  periodo histórico que ya está bien documentado, es ese sentido de la historia desde abajo. 

“Demuestra lo fuerte que era la cultura poética de la clase obrera de la época: si trabajas doce horas, puede que todavía tengas tiempo para escribir un poema por la noche”, añadió.

Los poemas describen la opresiva desgracia de la pobreza. En el Canto de la Hambruna del Algodón [A Song of the Cotton Famine], el anónimo autor pregunta: “¿Podré otra vez / Enviar a mis niños al cole, / Donde puén aprendé a leer y escribir / Y a hacer sumas con números también?” En El lamento de una madre [A Mother’s Wail], de John Plummer, en la voz de una mujer que llora a su hija muerta, escribe de qué modo: “Pasó hambre hasta morir, digo, / Por la fiera y cruel contienda / ’De los nuestros allá lejos”.

Rennie apunta a un poeta en particular, el clasificador de lanas Williffe Cunliam, que escribió seis de los poemas descubiertos hasta la fecha. “Creo que era un poeta muy bueno, un gran poeta”, concluye Rennie. “No tenemos bastante obra suya como para decir que era un fenómeno literario, pero era fantástico; hemos encontrado trabajos de enorme calidad”. Cunliam – cuyo verdadero nombre era William Cunliffe – escribe tanto en dialecto como en ingles normalizado, pidiendo ayuda para los pobres en un poema: “Vosotros, ricos y encumbrados, / Con tierras y mansiones de belleza, / Pensad en los pobres en sus fríos y desnudos hogares, / ¿Podéis dejar que mueran de hambre y languidezcan?”, mientras que en otros el tono sigue siendo seco e irónico.

Sólo unos pocos poemas están escritos por mujeres. “Tiende a tratarse de mujeres de clase media que escriben para conseguir apoyo para causas caritativas”, comenta Rennie. “Hay alguna representación de mujeres de clase obrera [en los poemas], pero todavía tenemos que encontrar un poema que pueda verificarse que sea de alguna de ellas”.

Los investigadores esperan encontrar centenares de poemas más, puesto que los periódicos de entonces solían por lo general tener una columna diaria de poesía. Rennie ha manifestado que la gama muestra “que existía una cultura literaria entre los trabajadores del algodón de Lancashires”.

“Estos poemas tienen un alcance y una intensidad emocional extraordinarias. Algunos están en puro dialecto, algunos son cómicos, algunos tienen verdadera ambición literaria   y otros son satíricos. Vemos la repetición de los mismos tipos de personajes, frases y ritmos poéticos”, declaró. “Revelan un comentario antes inédito de uno de los desastres económicos más demoledores que sucedieron en la Gran Bretaña victoriana”.

Rennie y su equipo han creado una base de datos de acceso público de los poemas, junto a un centenar de grabaciones de lecturas de los poemas.  “Tratamos de mostrar sencillamente que se pueden oír además de leer”, ha manifestado Ruth Mather, colega de Rennie. “Las piezas literarias en dialecto de Lancashire, sobre todo, son endiabladamente difíciles de recitar, y somos conscientes de que la pronunciación de muchos términos puede ser discutible. Pero tenemos la esperanza de poder revivir un parte importante de la historia cultural de que ha estado relativamente oculta durante más de 150 años”.

es periodista de la sección de libros del diario The Guardian y fue jefa de redacción de The Bookseller.
Fuente:
The Guardian, 9 de agosto de 2018
Traducción:
Lucas Antón