Un importante y poco ilusionante 20-D en Euskadi

Ramón Zallo

13/12/2015

Lo que parecía iban a ser unas elecciones que abrirían un proceso de transformación política apunta ya a una mera remodelación del bipartidismo con la salvedad de Euskadi.

Hace un año, parecía que la segunda transición era posible, que por la presión social cabía reabrir un proceso constituyente a escala estatal y refundar, o al menos regenerar, el Estado socavado por las corrupciones; que el bipartidismo tocaba a su fin; que los efectos devastadores de las políticas de austeridad darían paso a unas políticas constructivas...

Había movilizaciones en muchos lugares (15M, Mareas...), indicando un despertar social; el PP estaba acorralado judicialmente y parecía que el electorado español le pasaría factura, por sus desmanes; el desdibujado PSOE de Rubalcaba tenía nuevo líder desde julio y parecía en reflexión; Catalunya avisaba con las mayores movilizaciones de la historia reciente y un referéndum alegal; Podemos era emergente y encandilaba, siendo para el CIS la primera fuerza en intención de voto a escala española… Solo ha pasado un año, pero ya no estamos ahí.

Hoy, a pesar del vuelco en algunas comunidades, (UPN ha tenido que irse a la oposición en Navarra; hay coaliciones de izquierda gobernando en País Valencià, Extremadura, Castilla la Mancha, Aragón…) y en algunas grandes ciudades (Madrid, Barcelona, Valencia, Sevilla..) el panorama es muy distinto para el conjunto del Estado español, tanto por los temas en agenda como por lo que reflejan las encuestas de cara al 20-D. Si añadimos los efectos de los atentados de París, Malí o Túnez, animadores del voto del miedo, cabe temer una nueva época de regresión. La excepción es Catalunya y su proceso constituyente específico…

Como errores caben apuntar: no hacer confluir el proceso de cambio en España con el proceso independentista catalán hasta el punto de chocar aunque con efectos diversos (Catalunya mantiene su fuerza social y en España se está desinflando); ausencia de proyectos y de unidades entre las fuerzas del cambio con rebajas programáticas incluidas cuando más perfil diferencial había que marcar; el PSOE sigue desdibujado e Izquierda Unida embocadillada...

Como aciertos del inmovilismo cabe apuntar el acoso y derribo por las instituciones europeas del proyecto de Syriza en Grecia para evitar contagios; el emerger de un partido de laboratorio, de tele y sin militancia -Ciudadanos- como carta oculta de la derecha económica; los medios de comunicación ejerciendo de brunete mediática anticatalanista; la relativa mejora de la economía; el pacto anti-jihadista resaltando el precio de la seguridad y dando porte de estadista a Don Tancredo…

En ese marco, ya que las instituciones de Euskadi tampoco han querido hacer coincidir su contestación con el ciclo catalán, debería hacerse -sugiero-, al menos, alguna movilización masiva y unitaria convocada por PNV y Bildu en solidaridad con el Parlament.

Por su parte, el Sociómetro Vasco de octubre prevé en el 20-D un ascenso del PNV en la Comunidad Autónoma de Euskadi (un diputado más) que, según el punto de vista, puede verse o bien como la expresión de un oasis en el convulso panorama actual o bien como expresión de la posición voyeur y en stand by (ni para adelante ni para atrás) de las fuerzas políticas vascas. Ese prometedor resultado es meritorio para alguien que gobierna, pero no tiene tanta explicación en la política del partido mayoritario (una gestión sin proyecto) como en los problemas y errores ajenos. Aparece como valor refugio y escoba para electorados de todo tipo y más desde la imposibilidad de una candidatura de izquierdas para esas elecciones (esa que le disgustaba tanto a Koldo Mediavilla, que en un reciente texto resbaló hacia la descalificación de quien firma este artículo con lindezas vacuas como “prescriptores de la casta estudiantil” o ”especie de tuna revolucionaria” que sirven solo para molestar). Sin embargo, todos los datos indican que el PNV no tendrá peso en la política de Estado, salvo carambolas, y que arriesga nuevos años en blanco de proyecto y de mera defensa del Concierto y de una reforma estatutaria de andar por casa.

La encuesta también indicaba un fuerte descenso -otro más- para PP y PSE en unas elecciones que son a su medida. A UPyD y Ciudadanos no les daba representación (sus discursos tienen pésima acogida) ni a Ezker Anitza. También pronosticaba malos resultados para EH Bildu (perdería 2, se quedaría con 4). Da la impresión de que EH Bildu no termina de despegar, renacida, porque no se ha liberado del peso del pasado ni afinado un proyecto integral para el futuro. En cambio, la encuesta era generosa con Podemos Euskadi (a pesar de sus conflictos e inconcreción programática), apuntándole como segunda fuerza en Bizkaia y con un total de nada menos que cuatro escaños. Digo “era” porque tras el harakiri público de la dirección de Roberto Uriarte un mes antes del 20-D, no parece fácil tan buen resultado, lo que beneficiaría a EH Bildu y PSE-EE, e incluso a Ezker Anitza.

Entendiendo que estas estimaciones de un momento dado son solo eso y que la realidad electoral puede ser muy diferente, da la impresión que nos jugamos más en el día después, con el proceso catalán y con las Elecciones Autonómicas de 2016.

En el camino pueden ocurrir (o no) muchas cosas para que el panorama se presente entonces con un color distinto al del 20-D. En todo caso, se abrirían expectativas si hubiera activación social, movilizaciones por la normalización y la paz, si ETA culmina los pasos que le faltan, si hay iniciativas de Gure Esku Dago, si la salida de Otegi reabre procesos, se afinan programas de cambio, hay solidaridad con Catalunya, se vuelve a ensayar la unidad de la izquierda vasca partidaria del derecho de decisión a falta de un gran acuerdo soberanista...

¿Se trata de la Ley de Murphy? Sí, pero como efecto de un cúmulo de errores de las fuerzas del cambio y de aciertos del inmovilismo

De la agenda ha desaparecido un eventual nuevo proceso constituyente español, borrado incluso del programa de Podemos

Catedrático de la UPV-EHU
Fuente:
http://www.noticiasdegipuzkoa.com/2015/12/08/opinion/tribuna-abierta/un-importante-y-poco-ilusionante-20-d-en-euskadi