Unión Europea: un tercer espacio, desobediente y constructivo, Entrevista

Yanis Varoufakis

31/03/2017
« El ex ministro griego presenta un New Deal europeo. Un plan en dos tiempos: de inmediato, propuestas rompedoras en economía y trabajo, y luego una Constitución que substituya a los tratados». Declaraciones al diario italiano Il Manifesto recogidas por Roberto Ciccarelli
El MDeE25 (Movimiento por la Democracia en Europa) [en inglés, Diem 25, Democracy in Europe Movement], el movimiento paneuropeo fundado por el ex ministro griego de Economía, Yanis Varoufakis, hace un año en Berlín, vuelve hoy a Roma para presentar su programa económico. Es el primer paso para preparar una agenda «progresista» con la perspectiva de las elecciones europeas de 2019. Para 2025, el MDeE pretende «democratizar la Unión Europea», siempre que siga existiendo dentro de ocho años. Entretanto, propone un «diálogo» con las fuerzas políticas existentes para identificar  una forma política capaz de dar vida a un «tercer espacio» más allá de neoliberalismos, soberanismos y populismos «que quieren recuperar un pasado que nunca ha existido y viven del rechazo del establishment», sostiene el co-fundador italiano, Lorenzo Marsili. En la balanza del MDeE, 60 mil afiliados en Europa, 8 mil en Italia. Varoufakis estará hoy en la manifestación de «Nuestra Europa» que parte a las 11 de la Plaza Vittorio. 

De la declaración de Roma de hoy no llegará ningún viraje para una Europa agonizante. ¿El futuro será una Europa a dos velocidades sostenida por Italia, España, Francia y Alemania, pero rechazada por el bloque del Este?

Esta solución me entristece. Existe ya desde hace mucho tiempo. Significa revivir la propuesta de Juncker sobre las geometrías variables de la Unión Europea. Si este es el  futuro, significa que estos políticos se declaran ya derrotados y no saben adónde llevar este  continente. Lo que están celebrando es la destrucción de la Unión Europea y su enfoque  business as usual que alimenta el populismo, la xenofobia y la reacción. . 

¿Qué propone el MDeE25 para salir de este callejón sin salida?
Una estrategia en dos tiempos: ahora un New Deal europeo, propuestas económicas, factibles ya desde mañana por la mañana, rompedoras frente a tratados vigentes de los que no estoy en absoluto orgulloso. Tras haber afrontado con seriedad el problema de la pobreza de masas y la carencia crónica de inversiones, promover una asamblea constituyente paneuropea que elabore una constitución democrática y substituya a todos los tratados.  

Un intento de Constitución Europea fue rechazado en 2005 en referéndum en Francia y  en Holanda, sobre todo por la izquierda, que puso en tela de juicio la naturaleza neoliberal de ese texto. Este nuevo y eventual intento ¿de qué modo será distinto?
No puede ser otra cosa que distinto. La perspectiva consiste en construir una república europea de base federalista y que implique tanto a los parlamentos como a las autonomías locales, partiendo siempre de los ciudadanos y de sus ciudades. Esto no será posible hacerlo mientras Europa continúe disgregándose. No será posible hablar de una perspectiva similar mientras, de Grecia a la misma Alemania, haya miedo a perder el trabajo o no encontrarlo. 

¿Qué prevé el «New Deal europeo» que presentará esta tarde a las 8 en el Teatro Italia de Roma?
Un plan de inversiones para la reconversión ecológica del sector financiero con un nuevo uso del Quantitative Easing con el cual, hoy, el BCE de Draghi adquiere títulos públicos y de empresas. Se basa en un relanzamiento del Banco Europeo de inversiones. El BCE debería adquirir sus bonos para financiar las inversions. Además, se han de asegurar los bienes de primera necesidad y el derecho a una vivienda digna financiándolos con los beneficios de los bancos centrales europeos.  Los rendimientos del capital y de las finanzas se han de socializar.  

El MDeE25 se está configurando como un movimiento político trans-europeo. ¿Cuáles serán sus próximos pasos?
Hemos dirigido una invitación abierta, y no una lista de cosas que hacer, a los partidos, sindicatos, movimientos, a los ciudadanos. Contrastémonos en los próximos dos meses. El 25 de mayo nos encontraremos en el [teatro] Volksbühne de Berlín, un año después de nuestra fundación, para poner en marcha un proceso político electoral con la vista puesta en las próximas [elecciones] europeas. El proceso adoptará formas distintas en cada país para dar una declinación nacional a la agenda que habremos discutido y compartido. 

Desde De Magistris a numerosos exponentes de las asociaciones y de las izquierdas hasta a D’Alema, son numerosos los sujetos interesados en un discurso crítico y refundador de la Europa política. Pero siguen opciones que no convergen exactamente. ¿Qué  espacio tendrá el MDeE?

De Magistris se ha sumado a nuestro movimiento, muchos exponentes de la izquierda están interesados. D’Alema ha empezado a hacer un discurso muy crítico sobre aquello en lo que se ha convertido Europa. A él le corresponde entender si quiere hablar con nosotros. Nuestro documento sobre el New Deal no es la Biblia, establece parámetros para un intercambio.  

¿Cuáles son vuestros objetivos? 

Crear una infraestructura que pueda permitir a las izquierdas, y a un área político-cultural más amplia, comenzar un diálogo distinto del que hoy existe. Es nuestra tarea: abrir el espacio hasta que esto puede producirse a escala continental.  
¿Qué responde a quien, desde la izquierda, quiere salir del euro y de la Unión Europea?
La Unión Europea, por cómo está construida, es una mala idea. Lo sostengo desde 1998. Grecia no debía entrar. Y esto no lo digo porque sea anti-europeo, sino porque era insostenible su permanencia. De esta realidad hace falta, sin embargo, llevar a cabo un análisis dinámico y no estático. Los acontecimientos se ven determinados por una multiplicidad de causas. Ahora no basta con decir que salir nos llevará a un punto al que nunca nos llevará la Unión Europea. Nuestra propuesta es seria, modesta e internacionalista, basada en una desobediencia constructiva. A diferencia de los left-exiters, nuestro plan A no prevé la salida de la Unión Europea, sino un mecanismo para gestionar los efectos negativos de una posible disgregación de la eurozona. Cuando el establishment te ponga una pistola en la sien, como hizo conmigo cuando era ministro de Economía de Grecia, entonces será posible decir: hazlo. Y pagarás las consecuencias.  Debemos compartir la responsabilidad política y dejar de acusarnos mutuamente. 
Co-fundador del Movimiento por la Democracia en Europa (DIEM25), Yanis Varoufakis es profesor de economía de la Universidad de Atenas, ex-ministro del Gobierno de Syriza, del que dimitió por su oposición al Tercer Memorándum UE-Grecia. Es autor, entre otros, de El Minotauro Global.
Fuente:
Il Manifesto, 25 de marzo de 2017
Traducción:
Lucas Antón