Yanis Varoufakis: ¿El retorno del político de convicciones?

Henning Meyer

22/02/2015

Anticipándose a las negociaciones de hoy [16 de febrero] en Bruselas, el nuevo ministro de Economía griego, Yanis Varoufakis, ha publicado un artículo de opinión en el New York Times en respuesta a los comentaristas que alegaron que se dedicaba a jugar en las negociaciones, debido a su formación de especialista en teoría de juegos. Una columna de Anatole Kaletsky publicada en nuestra revista [Social Europe Journal] recalcaba este punto.

De forma muy definida, Varoufakis señala la obviedad de que estudiar una materia no significa que el especialista abrace sus principios (no quiero imaginar lo que parecería  la disciplina académica de la historia si este fuera el caso…):

“El problema de la teoría de juegos es que, tal como solía decirles a mis alumnos, da por descontados los motivos de los jugadores. Cuando se trata del póker o del “blackjack”, este supuesto no plantea problemas. Pero en las actuales deliberaciones entre nuestros socios europeos y el nuevo gobierno griego, lo más esencial reside en anticipar nuevos motivos. Crear una actitud mental que transcienda las divisiones nacionales, disuelva la distinción acreedor-deudor en favor de una perspectiva paneuropea y sitúe el bien común europeo por encima de las pequeñeces políticas, un dogma que se demuestra tóxico si se universaliza y que se cifra en una mentalidad de nosotros contra ellos”.  

En lugar de dedicarse a poner en práctica juegos que siguen las reglas de manual de la teoría de juegos, afirma Varoufakis que su estrategia la ilumina la filosofía de Immanuel Kant: ¡haz lo correcto! (Tomemos nota asimismo de nuestro reciente artículo de Gesine Schwan, que sugería que Wolfgang Schäuble necesita urgentemente unas lecciones de Kant). ¿Cómo saber qué es lo correcto? Varoufakis cuenta con una respuesta emocional:

“¿Cómo sabemos que nuestra modesta agenda política, que constituye nuestra línea roja, es correcta en términos kantianos? Lo sabemos mirando a los ojos de los hambrientos de las calles de nuestras ciudades o contemplando a nuestra agobiada clase media, o tomando en cuenta los intereses de la gente que trabaja duro en cualquier pueblo o ciudad de Europa dentro de nuestra unión monetaria. Al fin y al cabo, Europa solo recobrará su alma cuando recupere la confianza de la gente poniendo sus intereses en el centro de la escena”.

La elocuente respuesta de Yanis Varoufakis a sus críticos contiene más de lo que se ve a primera vista. En lo esencial, presenta un contramodelo del político tecnócrata, un gestor político que se esfuerza en exceso por que le consideren ‘competente’ y corre tras la opinión pública en lugar de darle forma. Es la clase de persona que aplica la teoría de juegos y trata siempre de ganar (sin intentar crear una situación en la que todos ganen).

Lo que describe Varoufakis es, en efecto, el retorno del político de convicciones: alguien dotado de brújula moral en lugar de tecnocrática, y que negocia sobre la base de principios con vistas a cambiar la sociedad a mejor.

Europa se ahoga hoy en la política tecnocrática. Tenemos una urgente necesidad de más políticos de convicciones que puedan inspirar y liderar más que gestionar y seguir.   Yanis Varoufakis supone una ráfaga de aire fresco y espero que hoy tenga éxito.

Henning Meyer es redactor jefe de Social Europe e investigador adjunto del Public Policy Group de la London School of Economics and Political Science. Dirige también la consultoría New Global Strategy Ltd. Y escribe a menudo editoriales de opinion para diarios como The Guardian, DIE ZEIT, The New York Times y El País.

Traducción para www.sinpermiso.info: Lucas Antón

 

 

Fuente:
Social Europe Journal, 16 de febrero de 2015
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