Montserrat Vilà Planas
19/03/2023
La Plataforma Impacto de Género Ya nació en 2008.
En todas las últimas crisis hemos vivido recortes presupuestarios en personal y servicios sociales, sanitarios, de educación y de igualdad, desahucios.
En 2013 alcanzamos los 6,2 millones de parados.
Hemos reaccionado con fuerza desde los movimientos sociales y en concreto desde el movimiento feminista con manifestaciones multitudinarias en todos estos ámbitos.
Resumiré los principales hitos sobre la “Nueva economía de los cuidados y políticas de empleo” que contempla el Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia aprobado por el gobierno del Estado en 2021.
En tres puntos:
1) Hemos analizado los Presupuestos Generales del Estado de 2021-2022-2023, con el seguimiento de los recursos que el gobierno ha planificado, principalmente con los fondos europeos, para cubrir la crisis económica derivada de los últimos años y de la pandemia,
Respecto a los cuidados, en los presupuestos de 2023 destacamos algunas de las necesidades:
Sostener la reducción de las brechas de género en el empleo que se mantiene en 9,7%. Medidas que cierren la brecha de género en las pensiones y frente a la pobreza, como Extender la Ayuda a la Infancia, de 100€ a todos los menores de edad.
En violencia de género, que los presupuestos respondan a la plurianualidad del Pacto de Estado, destinar al menos un 40% a convertir en personal público estable a 2.000 profesionales en 2023.
La atención a la dependencia, aumentando la aportación del Estado a la financiación del Sistema para la Autonomía y Atención a la Dependencia (SAAD) hasta llegar al 50%. Eliminar la “Lista de espera” de personas con derecho y sin prestaciones. Gestión directa por las administraciones públicas, evitando la intermediación de empresas con fin de lucro.
Educación infantil, que se cumplan los compromisos de escolarización pública gratuita y universal de 0 a 3 años de la LOMLOE.
Hacen falta 1.550.000 viviendas públicas de alquiler social más.
Sanidad: 33.000 profesionales más y 25% a la atención primaria.
2) Seguimiento de los objetivos de la Meta 5.4 de los ODS
En 2023 estamos ya en la mitad del período 2015-2030 para cumplir la Meta 5.4 de los Objetivos de Desarrollo Sostenible, que añade al compromiso de “Reconocer, medir y valorar el TRABAJO NO REMUNERADO de cuidados", el de SUSTITUIRLOS POR SERVICIOS PÚBLICOS que ha sido cuantificado por la OIT y ONU Mujeres:
En 1.200.000 nuevos empleos en sanidad, educación y servicios sociales/dependencia en España.
Para hacer el seguimiento de dónde estamos en estos nuevos empleos tenemos dos indicadores:
El cálculo del TIEMPO diario dedicado a cuidados no remunerados, por mujeres y hombres es el elaborado por la ONU. Pero el INE de España NO lo ACTUALIZA DESDE HACE 12 AÑOS, doce años en los que han pasado muchas cosas, como la pandemia, el aumento del teletrabajo, el descenso de las plazas en residencias y centros de día para personas dependientes y la aceleración del descenso de la natalidad.
El Instituto Europeo de Igualdad de Género ha anunciado que en julio 2023 va a publicar una actualización para toda la UE. Nuestra propuesta es que contribuya a concretar la Estrategia Europea de Cuidados aprobada en 2022.
El segundo indicador es el número de EMPLEOS EN LAS 4 ramas DE TRABAJO REMUNERADO DE CUIDADOS: educación, sanidad, servicios sociales, en particular de atención a la dependencia, y empleo de hogar, los tres primeros especialmente en el sector público.
En 2022 tendríamos que haber llegado a 4.100.00 empleos, pero estamos en 3.900.000 y en estos tres años se ha disminuido el crecimiento, además el 73% de los empleos de mujeres creados son a media jornada.
Se tendría que contemplar crear mecanismos para la regularización de las mujeres migradas para que accedan a estos nuevos empleos. Están invisibilizadas en estos indicadores y en cambio son un número significativo que tienen un trabajo precarizado y totalmente al margen de los derechos laborales.
3)¿Qué están aportando los fondos europeos a través del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia?
Para el período 2021-2023 un total de 141.528 millones de euros, 72,000 M€ en subvenciones y 69.528 M€ en préstamos. Pero ¿cómo se presentan estos fondos?:
Son poco sociales y poco feministas
En los Presupuestos Generales del Estado, se contemplan estos 72M a través de los Proyectos Estratégicos para la Recuperación y Transformación Económica (PERTEs), en 4 ejes: verde, digital, social y feminista. El digital con un 29% y se está comiendo la mayoría de proyectos reales, una vez más en detrimento y sin apoyar las políticas sociales y de igualdad de género. El feminista es mínimo.
“La nueva economía de los cuidados y políticas de empleo”, con un 3,6% del presupuesto, es una de las diez políticas palanca establecidas en el Plan. Uno de los PERTEs con menos presupuesto.
Entramos en 2023 con una inflación galopante.
En 2024 se acaban los fondos europeos.
Se debe comenzar a devolver la deuda pública y para hacerlo van a llegar las normas europeas de recortes y restricciones en políticas públicas sociales, desmantelando algunas de las estructuras creadas con estos fondos.
La manera de subvertir y transformar la economía a favor de las personas pasará en los próximos años por centrarnos en grandes manifestaciones en la calle, canalizando los intereses sociales y comunitarios.
Conclusiones: Reforzar el empleo y servicios públicos, que se alimenten de las necesidades y derechos universales. Conseguir políticas públicas de calidad, con el empleo de las tecnologías para el bien común, mientras se tiene en cuenta y se extiende la transversalización de la perspectiva de género en todos los ámbitos sociales.
Poca transparencia en la distribución de los fondos que no impulsa la participación ciudadana y de sus entidades.
La transparencia en la distribución de los fondos no se da y es un punto importante para que se potencie la participación de la ciudadanía y sus entidades sociales. En el transcurso de estos dos años no se han tenido en cuenta cauces de participación de las entidades sociales y de las masivas manifestaciones de los movimientos sociales tales como el feminismo, sanidad, educación, que ponen los cuidados y la vida de las personas en el centro y que son los grandes olvidados en los presupuestos y en los servicios públicos.
Los PERTEs se basan en un sistema de colaboración Público-Privado
Como todos los PERTEs, la mayor parte de los fondos se gestionan mediante las colaboraciones Público-Privadas. Como consecuencia, el control de calidad por la administración pública se pierde y prevalece el interés de los accionistas inversores sobre el interés de la gente a la que va dirigido el servicio, a los intereses sociales.
La adjudicación de servicios a los presupuestos más baratos y la gran expansión de las Plataformas Digitales continua la precarización y la pérdida de derechos laborales de las personas trabajadoras. Se va a salvar la economía de las grandes corporaciones, que continúan declarando beneficios astronómicos gracias a los grandes rescates que se han dado en estos años de crisis cíclicas y acaban siendo la privatización de los beneficios y la socialización de las pérdidas.

