Luaty Beirão
16/10/2015
En una entrevista concedida al diario portugués Público a fines de marzo, con motivo del 40 aniversario de la independencia de Angola, el activista y rapero Luaty Beirão criticó duramente al sistema y pidió su renovación. Encarcelado desde junio y en huelga de hambre desde el 21 de septiembre, Beirão ha tenido que ser trasladado desde la enfermería de la prisión a un hospital privado de Luanda, donde ha dictado una carta con sus últimas voluntades.
Luaty Beirão es hijo de João Beirão, un destacado militante del MPLA muy próximo al Presidente Dos Santos y director de la Fundación José Eduardo Dos Santos hasta su muerte en 2006. Luaty estudió ingeniería electrónica en Gran Bretaña y economía en Francia. Volvió a Angola en 2009 y se dedicó a la traducción y a la música. Fue detenido por primera vez en 2011 en una manifestación contra la corrupción del régimen y se convirtió en un respetado y escuchado dirigente juvenil. Como músico de rap es conocido como Brigadeiro Mata Frakuzx e Ikonoklasta. En junio pasado, junto con otros 15 disidentes, fue detenido por la policia del DNIC.
"Mi punto de vista como activista es mi punto de vista como ciudadano - .. Por cierto, es mi ciudadanía la que me hace ser un activista. No estoy satisfecho con el balance de los 40 años de independencia, con los resultados obtenidos. Podríamos haber llegado mucho más lejos si hubiese amor por los demás, sentido de la responsabilidad y rendición de cuentas.
"Esta cosa de que no tenemos suficientes personas capaces para administrar el país puede pensarse en teoría, pero hay tanto egoísmo, tanta sed de poder, es tan persistente la idea de que algunos angoleños son mejores que otros y merecen gestionar el país más que otros .. .
"Acabábamos de salir de la guerra colonial, pero se celebraba la independencia con el sonido de los cañones, es decir, nunca ha habido interrupción de la lucha. No sería justo hacer un balance de estos 40 años cuando ha habido un período tan largo guerra. Me limitó al post-2002, a estos últimos 13 años, y es francamente bastante desalentador y desmoralizante para alguien de mi generación, que va camino de cumplir los 40, sentir que la juventud se nos escapa, sentir que no ha habido mejoras con respecto a la salud, la educación, que no hay perspectivas de que en un futuro cercano los angoleños sean capaces de controlar su propio destino.
"No se hizo nada significativo para invertir en Angola, no creen en Angola, no invierten en el futuro de Angola conmovidos por la propia Angola. No invierten en educación, en sanidad y para mí es un flagelo que seguiré sintiendo hasta que cambiemos este equipo de gobierno - porque están en el sillón desde la independencia, son siempre las mismas personas: ya no tienen nada que dar.
"Necesitamos sangre nueva y necesitamos, sobre todo, tener nuevas ideas y personas que crean y tengan el valor de hacer las cosas de manera diferente, para romper con este paradigma que nos está arrastrando al abismo.
"Desafortunadamente, conozco a muchos jóvenes que acaban por aceptar esta manera de hacer las cosas y jugar el juego. Muchos de los que creían que al estar dentro del aparato serían capaces de cambiar las cosas terminan por darse cuenta de que el aparato es demasiado grande y demasiado fuerte, y son absorbidos por el mismo.
"Se necesita una ruptura. Y después de esa ruptura, finalmente, empezar a invertir el dinero que se produce.
"Seguimos siendo, por desgracia, uno de los tres primeros países con una mayor tasa de mortalidad infantil. Es inaceptable. No tenemos ningún plan maestro, el único plan maestro que nuestros gobernantes tienen es cómo hacerse ricos con el dinero que es de todos. Pero ya no se puede fingir, taparse los ojos, tratar de encontrar excusas: ninguna justificación. Basta: tienen que irse, porque necesitamos gente nueva, nueva mentalidad y tenemos que creer en el país y los angoleños.
"Estoy completamente decepcionado con estos 13 años de post-guerra. Para nosotros, la guerra no ha terminado, la guerra es todos los días, la gente tiene que conseguir su paga todos los días. ¡Hoy mucha gente no va a trabajar porque llueve! Llueve media hora y hay personas que ya no pueden salir de la casa, porque se forman lagos y ríos con corrientes que arrastran a los niños en la puerta de sus casas. Las casas se inundan. Vale, en todos los sitios ocurren inundaciones. Pero aquí basta una llovizna para crear el caos. No tenemos alcantarillado adecuado y todavía queremos construir edificios en la parte superior de toda esta presión que existe en el centro de la ciudad.
"No pensamos en invertir en otras provincias. No hay visión del país. No tengo nada que señalar bueno y al partido gobernante le gusta decir ... 'Oh, estás siendo injusto, mira las carreteras', [digo :] ¡Estupendo! es la obligación de cualquier Estado, e incluso es favorable para la economía que la gente pueda moverse, las personas y las mercancías.
"Muchas cosas se estropean porquero hay repuestos y prefieren importar, porque alguien se va a meter en el bolsillo los impuestos. Este tipo de mentalidad gangrena nuestro sistema político y tiene las consecuencias que tiene sobre la gente común. Y cierran los ojos y quieren escapar a la responsabilidad de ciertas personas y culpar a los angoleños por ser perezosos, estúpidos, por comportarse como las avestruces.
"El problema está identificado: la élite gobernante no tiene nada que dar, debe reconocer que ya sirvió al país como sabía servir, como pudo, y ahora debe pasar el testigo. Pero no saben cómo hacerlo, porque están presos.
"José Eduardo dos Santos fue (re) elegido hace tres años, pero en 2012, al igual que en 2008, hubo fraude, masivo, preparado de antemano. Hay varias evidencias y pruebas de fraude programado y diseñado. ¿Quiénes fueron los observadores que vinieron entonces? ninguno tenía credibilidad. Sólo vino la SADEC (Comunidad de Desarrollo del África Austral) y la Unión Africana.
"Nadie se preocupa por que el proceso sea creíble, ya que no necesitan que sea creíble: basta que los observadores declaren que las elecciones sean libres y justas, con algunas irregularidades, y listo.
"El ciudadano José Eduardo dos Santos no da una rueda de prensa, no concede una entrevista - concedió una entrevista a la SIC y a TV Bandeirantes. No da una entrevista a la cadena nacional, no está dispuesto a exponerse a que le hagan preguntas para las que no tiene respuestas, sin que le hayan preparado las respuestas.
"Hay informes de personas que están siendo arrastrados por los profesores, que amenazan a los estudiantes con suspenderles si no van a las concentraciones, y los autobuses están fuera esperando para llevarles.
"Ellos[el régimen] no dejan medir su nivel de popularidad. Solo por eso pueden darse el lujo de reprimir a diez personas, por esa sola razón. Quién tiene cinco millones de seguidores no compromete su imagen democrática: ¿Por qué golpear a cinco personas que están con un cartel que dice "Queremos agua, electricidad y educación"?
"Mi percepción es que hay una creciente frustración de la población, que tiene miedo de expresarse, miedo por varias razones: de que la maten o ser encarcelados, otros temen perder sus puestos de trabajo.
"Mi madre recibió amenazas de muerte, mi abuela también. Siempre hice públicos los mensajes con amenazas de muerte que recibí. Soy persona non grata, ya que tomó una posición clara contra la situación actual y citó nombres. No fui el único. Pero simplemente alguien en la estructura cree que hay que hacer algo para complacer a los líderes, 'Este chico necesita un correctivo, necesita saber que no puede meterse con el Estado angoleño todopoderoso, con el omnipotente MPLA.
¿Qué hice en concreto? Participé en la primera manifestación el 7 de marzo, se hizo pública mi participación en un concierto delante de 5.000 personas ".

