Andrés Hidalgo
24/02/2013
Este artículo fue escrito pocos días antes del Congreso Condeferal del sindicato CCOO que terminó el sábado 23 de febrero. No hubo sorpresas en este Congreso y la nueva dirección (la misma hasta el actual congreso con pocos cambios, en todo caso recortes de miembros en la dirección por motivos presupuestarios) fue ampliamente respaldada por los congresistas. Creemos que tiene interés reproducir el artículo que viene a continuación porque plantea de forma general algunos de los problemas que deberá hacer frente CCOO en los próximos años. También reproducimos unos resúmenes del discurso del Secretario General de CCOO, Ignacio Fernández Toxo.
El Congreso Confederal de CC.OO. que se celebrará los próximos 21, 22 y 23 de febrero tiene ante sí el difícil reto de articular una política que pueda ser apreciada y considerada de utilidad por los trabajadores del estado español; esto es, se trata de que los trabajadores activos y los parados compartan las iniciativas y propuestas del sindicato y las consideren útiles para cambiar la situación actual.
No se trata, por tanto, solo de compartir razonables objetivos: salir de la crisis, cambiar la política económica, favorecer la creación de empleo, recuperar derechos colectivos y devolverle al sindicato su papel en la intermediación de las relaciones laborales.
Se trata de definir cómo alcanzar los objetivos planteados, con qué estrategia hoy es posible primero parar las agresiones y, después, avanzar en la dirección contraria a las recetas que están encima de la mesa. Porque las agresiones continúan y no está escrito en ningún sitio que las contrarreformas hayan tocado fondo. Ahí están las recientes declaraciones del presidente de la patronal reinsistiendo en los mini empleos para jóvenes, el contrato único y la necesidad de despedir a cuatrocientos mil funcionarios; además, muy cerca de la patronal siempre está la receptividad del gobierno para asumirlas en parte cuando no en su totalidad.
Junto con una estrategia general acertada, aparece igualmente necesario articular estrategias sectoriales que resulten útiles en los conflictos locales, para que los mismos se salden con éxito o, alternativamente, los trabajadores afectados consideren que el papel jugado por el sindicato ha sido el que correspondía y el que se esperaba de él, porque el sindicato ha hecho cuanto estaba en su mano y ha compartido con los trabajadores la dirección del conflicto.
Son, por tanto, dos grandes objetivos que tienen que ver más con la estrategia, esto es, más con el cómo que con el qué, puesto que el qué es obvio y evidente: el empleo y los derechos de los trabajadores. De poco serviría definir objetivos, por muy compartidos que fueran por el mundo del trabajo, si el resultado en el tiempo fuera el de nuevos retrocesos, ante la imposibilidad práctica de evitarlos.
Parece evidente que, con este gobierno, no será prácticamente posible ni invertir la política económica, ni crear empleo, ni recuperar derechos laborales perdidos. Su compromiso con las políticas neoliberales es de tal calado que no parece posible que haya cambios sustanciales para lo que quede de legislatura. En consecuencia, el Gobierno y sus políticas representan el mayor obstáculo a los objetivos del sindicato, luego la estrategia necesaria tendría que considerar la conformación de un bloque político y social alternativo comprometido con un programa compatible con los objetivos sindicales para que los mismos fueran posibles, asumiendo el sindicato un papel más activo en el campo de la política.
No parece posible la vuelta al dialogo social, en ninguna de sus modalidades bipartito o tripartito. En primer lugar porque el dialogo social lo quiebra la política del gobierno. Para esta política solo hay un método: la imposición. Nunca hubieran conseguido imponer una reforma laboral por medio del dialogo social y esta política económica y laboral no será posible revertirla desde el dialogo social. Cómo iban a negociar los mismos que han impuesto esta arquitectura legal, que deja prácticamente sin derechos a los trabajadores, su desmantelamiento ordenado.
De igual forma, la CEOE prescindiría de su buena posición actual para negociar la vuelta a escenarios pactados de flexibilidad interna cuando prácticamente disfruta de todos los derechos y puede gobernar buena parte de las relaciones laborales desde la unilateralidad.
Tampoco parece posible lo que se ha dado en llamar el pacto de estado para salir de la crisis. El tiempo de determinar la política y las medidas de consenso que hubieran permitido una redistribución equilibrada de las cargas de la crisis terminó cuando el Gobierno impuso unilateralmente las medidas a adoptar y continúa empecinándose en las mismas a pesar de su nulo resultado. Nulo resultado para el empleo, no así para los empresarios que han podido despedir en este año que llevamos de reforma laboral más y más barato que nunca.
Hemos tenido la oportunidad de ver como la CEOE se olvidó inmediatamente de los acuerdos firmados con los sindicatos, en materia de negociación colectiva, cuando se aprobó la Reforma Laboral a la que se abrazó de inmediato, diciendo incluso que se quedaba corta.
Si las soluciones del pasado hoy no son posibles, si las agresiones de este Gobierno al mundo del trabajo son las mayores que hemos conocido desde el restablecimiento de la democracia, si no es posible volver atrás ni recuperar escenarios perdidos, si carece de sentido intentar reutilizar estrategias hoy desfasadas, es preciso reinventarse y recrear unas nuevas formas de hacer para resituar al trabajo en el lugar que socialmente le corresponde y del que parcialmente ha sido desplazado.
Para ello, en mi modesta opinión hay que estar dispuesto a converger con cuantos tienen objetivos compatibles con los nuestros, tanto en lo político como en lo social, sin complejos ni estrechas lecturas de la autonomía sindical, que por otra parte está garantizada. Asumir el papel principal que hoy corresponde, que no es otro que el de resistir y luchar, hasta invertir la correlación de fuerzas y vencer las políticas neoliberales. Y para ello, un sindicato más democrático, más participativo, más plural, más abierto, más pegado a los trabajadores, posibilitando que el protagonismo lo asuman los propios trabajadores y nosotros tratar de convertirnos en su mejor herramienta.
Andrés Hidalgo, es un veterano sindicalista, portavoz de COMFIA y delegado al X Congreso de Comisiones Obreras (CC OO).
"Debemos ser el cauce que convierta España en un clamor contra la injusticia"
"La primera prioridad para la sociedad española es la de parar la destrucción de empleo, y reducir, lo más rápidamente posible, las insoportables tasas de paro actuales ", ha afirmado el secretario general saliente de CCOO, Ignacio Fernández Toxo, en la presentación del informe general al 10º Congreso confederal de CCOO. En un discurso centrado en la crisis y sus consecuencias, Toxo ha defendido la "refundación del Estado social y de Derecho" frente a las élites económicas partidarias del "Estado mínimo" que con sus políticas neoliberales están provocando un importante incremento de la desigualdad y la pobreza.
Toxo presenta el Informe General
El secretario general de CCOO ha comenzado su intervención ante los delegados y delegadas del congreso con un recuerdo y reivindicación del papel de las Comisiones Obreras, nacidas cuando el sindicalismo de clase estaba proscrito en nuestro país y se perseguía con saña cualquier expresión de oposición a la dictadura fascista. "Se iniciaba así, hace ahora 56 años, un duro camino hacia la libertad y el progreso social y económico, en el que miles de hombre y mujeres, muy jóvenes en su inmensa mayoría, pusieron lo mejor de su vida a disposición de ese esfuerzo colectivo. Personas anónimas en su mayoría que en la generosidad del esfuerzo militante ni buscaban beneficios para sí ni notoriedad social", "algunas de los cuales entraron en la historia sin pretenderlo como los 10 del "Proceso 1001", destacó Toxo, entre los aplausos de los presentes.
"Son historia sin pretenderlo y están aquí, como siempre, en el Congreso de su Sindicato: Eduardo Saborido, Nicolás Sartorius, Fernando Soto, Francisco Acosta, Miguel Ángel Zamora, Pedro Santiesteban. Otros nos han dejado en plena juventud como Luis Fernández Costilla y Juan Muñiz Zapico. Y, como no, Marcelino Camacho Abad a través de cuya figura acabamos de rendir homenaje a todas las personas del sindicato fallecidas entre el 9º y 10º Congresos", destacó.
Fin de ciclo
En opinión de Toxo estamos ante el final de un ciclo en el se expresa el conflicto entre quienes defienden un modelo basado en las tesis neoliberales de menos Estado y quienes defendemos la refundación del Estado social y de derecho. "Estamos ante un conflicto que enfrenta a las élites económicas partidarias del "Estado mínimo", y a las formaciones políticas que las representan, con la mayoría de la sociedad".
"Desde las instituciones europeas, donde prevalece la hegemonía del neoliberalismo y las formaciones políticas conservadoras, se han promovido modificaciones en la normativa laboral para que el empresariado tuviese mayores capacidades para imponer los ajustes, de ahí las reformas laborales; las políticas de austeridad a ultranza con la consiguiente reducción del gasto público, para lo cual es indispensable reducir la calidad del estado social y de las redes de protección social y la neutralización de quienes puedan ofrecer una línea de resistencia a estas políticas, como es el caso de los Sindicatos de clase", explicó.
"Las consecuencias económicas, sociales y políticas de estas políticas son conocidas", entre las que destacó la destrucción de tejido empresarial y pérdida masiva de empleo, la pérdida de derechos laborales y sociales con caídas salariales, depreciación de pensiones, empobrecimiento generalizado, reducción de las prestaciones que afectan a todos los colectivos sociales, devaluación y privatización de los servicios públicos de sanidad y educación, práctica paralización de la atención a la dependencia, privatización de la justicia, aumento de la inmigración de jóvenes talentos, incremento de la pobreza y la exclusión social ", enumeró.
Tras este diagnóstico, el secretario general saliente de CCOO explicó que la respuesta sindical ha girado en torno a las propuestas y la movilización: "Hemos presentado alternativas. Ante cada escenario una alternativa. Desde la propuesta de "Pacto de Estado por la economía, el empleo y la cohesión social", de mayo de 2009, hasta las "Propuestas sindicales" entregadas al Gobierno y, los Grupos Parlamentarios y las organizaciones empresariales después de la Huelga General de noviembre pasado".
"Hemos convocado movilizaciones sectoriales y generales", prosiguió, "cuando se han despreciado nuestras propuestas y la voluntad de negociación (tres Huelgas Generales en el período así lo acreditan) y hemos promovido la más amplia convergencia con la sociedad civil para enfrentar el fondo y la forma de estas políticas, empezando por reforzar la unidad de acción con UGT".
También, añadió, "hemos desplegado nuestra estrategia en el plano internacional desde la Confederación Sindical Internacional (CSI), y particularmente desde la Confederación Europea de Sindicatos (CES), en cuyo último congreso participamos activamente y asumimos las máximas responsabilidades".
La reforma laboral ha acelerado la destrucción de empleo
En su repaso de la coyuntura económica y social, Toxo identificó la tasa de paro (26% a final de 2012), que mantiene a casi 6 millones de personas en el desempleo, como el principal problema, un problema que se ha agravado con la última reforma laboral. "Diga lo que diga la propaganda oficial, la reforma laboral que abunda sobre los efectos de la de 2010, amplificándolos, ha venido a facilitar y abaratar el despido. Como consecuencia se ha producido una aceleración de la destrucción de puestos de trabajo a partir de la misma, que afecta al conjunto del empleo asalariado tanto público como privado".
"La reforma laboral está empeorando sensiblemente las condiciones de trabajo de las personas que conservan su empleo, que están viendo recortado el poder adquisitivo de sus salarios", además de que otorga al empresario mayor capacidad para imponer cambios sustanciales en las condiciones de trabajo", dijo. Por tanto, en opinión del secretario general saliente de CCOO, "la caída del consumo privado, como consecuencia de la intensa destrucción de empleo y el deterioro de la capacidad adquisitiva de las rentas salariales, pensiones y prestaciones sociales, a lo que se suma la subida de los precios, la introducción de formas de copago, subida de tasas e impuestos, empobrece a la mayoría y determina la evolución de la economía".
El responsable de CCOO abordó también el deterioro de la situación política, que se traduce en un incremento sustancial de la desconfianza ciudadana hacia partidos políticos y la acción política. Toxo propuso al respecto una batería de iniciativas para la regeneración democrática, reforma de la Constitución incluida, con medidas concretas como la modificación de la ley electoral introduciendo la proporcionalidad hoy secuestrada por la Ley Dhondt y las listas abiertas.
Este cambio necesita de la presión social para conseguirlo: "De ahí que sea tan importante sacar a cientos de miles de personas el próximo 10 de marzo en la manifestación convocada en toda España contra los dos fenómenos que mejor expresan la situación presente: el paro y la corrupción, por el empleo y la regeneración democrática".
"La crisis de confianza frente a la instituciones también nos afecta como sindicato", reconoció Toxo, quien abogó en este sentido por "repensar" el sindicato para introducir los cambios necesarios para "ser más sindicato". "Más sindicato en la empresa y más sindicato en la sociedad", subrayó, y ello porque, según recordó, somos una herramienta al servicio del mundo del trabajo que "antes y ahora lucha por una sociedad más justa, inclusiva, donde las mujeres y los hombres que la integran sean valorados y tratados como iguales independientemente de su posición económica, sus creencias, su sexo, su orientación sexual o su procedencia".
Toxo concluyó su intervención con una apuesta inequívoca por la movilización y el papel que debe jugar el sindicato: "Por eso, para eso, con el mismo espíritu de siempre, como los mineros de la marcha del carbón, como todos y todas quienes han seguido su estela y se movilizan por todos los lugares y pueblos de España, con ellas y ellos debemos ser el cauce que convierta España en un clamor contra la injusticia. Que afirme cada vez más alto que, ¡sí se puede!"
http://www.ccoo.es/webcongresocsccoo/menu.do?Inicio:483923
Intervención de Toxo en la clausura del 10º congreso de CCOO. Resumen
"Terminamos el 10º Congreso y ya nos están esperando fuera porque la vida sigue, no para la crisis", afirmó Toxo, en el discurso de cierre del 10º Congreso Confederal del sindicato que durante tres días ha debatido la línea de acción del sindicato para los próximos cuatro años. Muy presente en el discurso del secretario general de CCOO, como en las discusiones del congreso, ha estado la crisis económica y sus consecuencias. Así ha citado los casos de Orizonia o el del personal del Ayuntamiento de la Línea que lleva 8 meses sin cobrar su nómina - ¿"Cómo se puede vivir durante 8 meses sin cobrar el salario?·, se ha preguntado - como ejemplos de que la crisis no remite, de que no se ven los brotes verdes por ninguna parte.
Miles de trabajadores despedido silenciosamente cada semana en empresas en las que probablemente no hay organización sindical, víctima de una situación económica que no deja de deteriorarse.... Estos "son los que más nos necesita", ha subrayado Toxo, quien ha presentado un panorama negro por la caída de la actividad económica y de las políticas de ajuste que emanan de la Unión Europea.
El paro seguirá creciendo, aseguró, las políticas europeas están causando estragos. "Las políticas de austeridad no funcionan, sólo la actividad económica crea empleo, y para conseguirlo se necesita "tiempo y dinero", tiempo para pagar la deuda y dinero para poder acceder a los mercados de la deuda en mejores condiciones, señaló el secretario general de CCOO.
Los países del Sur de Europa, en particular España, no puede salir solos de la crisis, necesitan la solidaridad europea . En este sentido ha reclamado un Plan de Choque, o un Plan Marshall, en alusión al que ayudó a Alemania a recuperarse tras la segunda guerra mundial, financiado con las tasas a los bancos y a las transacciones financieras. "Alemania hubiera estado durante décadas en la Edad de Piedra sin un Plan Marshall", ilustró.
No obstante, no todo debe venir de las decisiones en el ámbito europeo, según señaló Toxo el Gobierno español tiene márgenes para actuar, empezando por resolver la crisis política e institucional para poder encarar la crisis económica. Regeneración democrática, reforma de la Constitución incluída; lucha contra el fraude fiscal; incremento de los ingresos del estado, aprovechar la banca nacionalizada para que fluya el crédito, son algunas e las medidas que enumeró, y que debería adoptar el Gobierno, al que pidió "decisiones valiente en el terreno económico y social", al tiempo que defendió los servicios públicos. "Ni sobran personas ni servicios que tiene que prestar el Estado", afirmó rotundo.
El secretario general de CCOO, aprovechó la asistencia como invitada de la ministra de Empleo, Fátima Báñez, para manifestar que el "nuevo paradigma no es el emprendimiento, sino que "sigue siendo el trabajo asalariado" y la redistribución de la riqueza, y lanzar una advertencia: "¡No cejaremos hasta lograr la reversión de la reforma labora!".
Asimismo, pareció dirigirse directamente a la ministra cuando recordó que la democracia tiene una "deuda" con el sindicalismo y exigió la devolución del patrimonio sindical. En este punto también reclamó transparencia en la financiación pública "para evitar el espectáculo que vivimos" en relación a la financiación de algunos partidos políticos.
Entre el auditorio, además de la ministra de Empleo, se encontraban como invitados en la clausura del 10º Congreso, la Defensora del Pueblo, Soledad Becerril, miembros de la dirección de UGT, el secretario general del PSOE, Alfredo Pérez Rubalcaba, así como una nutrida representación de Izquierda Unida encabezada por su coordinador federal, Cayo Lara, y el secretario general del PCE y diputado de IU, José Luis Centella, artistas, escritores y otros profesionales de la cultura, que escucharon el discurso de Toxo que concluyó con un llamamiento a mantener la movilización: "Existen poderosas razones para que los ciudadanos se manifiesten en la calle, "como también haremos el próximo 10 de marzo", anunció, "aniversario de la aprobación del estatuto de los Trabajadores y de los asesinatos de Ferrol, dos hitos del movimiento obrero de nuestro país".

