Yolanda González: su asesino anda suelto, para vergüenza de la democracia. Dossier

Enrique del Olmo

Beatriz Gimeno

Asier González Martín

03/03/2013

 

Una lucha que no cesa

Cuando el domingo 24 de febrero, 33 después de su asesinato, el periodista Jose María  Irujo, en un excelente articulo y en una magnifica investigación, nos desvelaba que el asesino de nuestra compañera estaba trabajando con personalidad manipulada para la Guardia Civil y los servicios de información, de nuevo nos movimos entre la sorpresa y la indignación.

De  inmediato, lo mismo que en aquel tremendo febrero del 80, sus compañeros y amigos nos movilizamos y, con la misma decisión y firmeza, nos pusimos en marcha. De nuevo, viejos compañeros nos volvíamos a encontrar y, como entonces, arropados por tantas otras personas que se rebelaban ante el hecho que después de todo el tiempo transcurrido, los restos del franquismo, de la extrema derecha y de los añorantes de la dictadura sigan actuando desde los aparatos del Estado. Decidimos no dejar pasar este nuevo insulto a la memoria de nuestra compañera y esta nueva expresión de los pecados originales de nuestra democracia..Se puede encontrar todo lo relacionado con este nuevo impulso a la campaña en la página web http://yolglez.wordpress.com, incluyendo la recogida de firmas.

La transición fue todo menos pacífica, nuestro compañero y periodista Mariano Sanchez, uno de los mayores especialistas en el tema de Yolanda, ha demostrado en su magnifico libro "La Transición Sangrienta", como la pacifica transición se cobró mas de 600 victimas de violencia política. Y una de las victimas de esta violencia combinada del franquismo al cambio y de las bandas de ultraderecha fue Yolanda.

Yolanda ha pervivido en el tiempo por muchas razones: sus características personales una joven implicada, dirigente estudiantil, militante socialista revolucionaria, sería, responsable, vasca de familia obrera. Por la entereza de su familia y su disponibilidad para que el asesinato de su hija y hermana no quedase sin justicia; ayer los padres Lidia y Eugenia y hoy los hermanos Asier y Amaia. Por el tipo de asesinato: el "paseo"fascista, el secuestro, la falsedad de la acusación (que era de ETA). Por la movilización que la acompañó en los ultimos días de su vida y en su muerte: decenas de miles de personas en lucha contra las reformas educativas de UCD y decenas de personas demócratas, que no estaban dispuestas a dejar pasar un crimen fascista mas. Por lo que desvelo el caso: implicación de policias y guardias civiles, implicación del Fuerza Nueva -su jefe de seguridad Martinez Loza dio la orden criminal-, connivencia de los jueces de extrema derecha como Varón Cobos cerrando el sumario o el de vigilancia penitenciaria facilitando su fuga. Por los éxitos conseguidos en la lucha por la verdad y el castigo a los culpables: detención, procesamiento y condena de los autores e inductores; reapertura del sumario con mas de 80.000 apoyos, condena de Martínez Loza (después de esto Fuerza Nueva prácticamente desapareció), extradición desde Paraguay, la tenaz y brillante accion de los abogados Benitez de Lugo y Mohedano, el blindaje del juicio frente a los fascistas, todo ello ha ido alimentando una enorme fuerza vital y moral…Por la unidad política y social lograda: alrededor de Yolanda nos unimos todos desde la primera gran asamblea conjunta de las coordinadoras de universidad y enseñanza media en la mañana del 4 de febrero, la reunión de todas las fuerzas políticas y sindicales esa misma tarde, hasta el impresionante funeral que recorrió Vallecas al día siguiente… 

Ahí comenzó un camino de unidad que hoy, 33 años después, continua. Como demuestran ya los miles de firmas en Facebook de apoyo a la investigación y responsabilidades por la continuidad de los lazos del asesino con las Fuerzas de Seguridad; en la respuesta de los nuevos movimientos sociales haciendo suya a una Yolanda que hoy se ve reflejada en las acciones de nuestras calles, en la disposición de todas la fuerzas parlamentarias a actuar conjuntamente ante el Gobierno del PP para apoyar nuestras reivindicaciones y, como motor de ello, la unidad y decisión de sus compañeros y amigos para seguir con la lucha.

Enrique del Olmo era secretario general del PST (Partido Socialista de los Trabajadores) en el momento del asesinato de Yolanda González.

 

 

  

Un asesino asesora a la policia

Me he levantado muy pronto, como siempre, y me he puesto a leer los periódicos. Y en lugar de encontrarme noticias sobre las manifestaciones de ayer me he encontrado con la noticia de que el asesino de Yolanda González es ahora asesor de la Guardia Civil en materia de terrorismo y crimen organizado. Hace pocas semanas conmemorábamos el 33 aniversario de la muerte de Yolanda y su foto e incluso un vídeo realizado por sus amigas corría por internet. No voy a decir que yo fuera amiga de Yolanda pero sí la conocí y su asesinato me conmocionó personalmente y, en parte, es lo que marca mi iniciación en el activismo social y político. Yo tenía 17 años, ella 19 y ambas estábamos en la coordinadora de estudiantes. Yo estaba allí como representante de mi instituto, el Gómez Moreno, del barrio de San Blas y ella representaba a un instituto de Vallecas, me parece.

Ella venía de la LCR y estaba en el PST. Yo había intentado entrar en la LCR pero no me admitieron. Ahora lo cuento como un chiste, entonces fue un drama para mí. No me admitieron porque me hicieron una especie de examen y no debí acertar ni una sola pregunta. Yo no sabía mucho de política, lo básico. Y en realidad me impliqué en la huelga estudiantil de aquel año -como muchos de mis compañeros y compañeras- porque en mi instituto no teníamos calefacción y el frío era insoportable. Sólo muy vagamente era capaz de diferenciar el troskismo del estalinismo. Conocí a Yolanda en uno de nuestros innumerables encierros estudiantiles de aquel año. Las noches se hacían largas y en una de ellas, cuando supe que venía de la Liga, le conté mi "suspenso". Ella me dio entonces lo que podríamos considerar unas clases teóricas sobre el asunto.

Lo cierto es que yo estaba jugando. Era una adolescente que se estaba rebelando contra sus padres y que pensaba que estar allí era algo divertido y excitante. Sólo que una noche la foto de mi compañera en la Coordinadora apareció en el telediario porque había desaparecido  y poco después lo que aparecía era la foto de su cadáver. Y de repente, me hice adulta y entendí que aquello no era un juego. Desde ese día todo cambió y los encierros, las manifestaciones, el activismo se convirtieron en algo serio. Se podía morir, te podían matar;  y de hecho mataron a gente en la transición, no fue tan pacífica como nos quieren siempre hacer creer. A Arturo Ruiz, Mari Luz Nágera, Yolanda, José Luis Montáñez Gil, Emilio Martínez Menéndez los recuerdo porque eran jóvenes y estudiantes, como yo, como Yolanda.

A Yolanda la mató un grupo de Fuerza Nueva, a los demás los mató la policía. Ahora, 33 años después, el asesino asesora a la policía. Ahora la gente está otra vez en la calle y los que entonces mandaban a la policía están sentados en el Parlamento, están bien jubilados, están en altos cargos institucionales o han muertos rodeados de honores y reconocimiento público. Ayer los que salimos a la calle fuimos tachados por un cachorro de los fascistas de "golpistas". Mierda.

Beatriz Gimeno, especialista en lenguas semíticas, es activista por los derechos LGTB y fue presidenta de la FELGTB (2003-2007)

http://beatrizgimeno.es/2013/02/24/un-asesino-asesora-a-la-policia/#more-2772

"Las explicaciones son una tomadura de pelo, estamos humillados". Entrevista

Corren días convulsos para la familia González Martín después de que el diario 'El País' publicase el domingo un reportaje en el que denunciaba que el ultraderechista que en 1980 mató a la mayor de los hermanos – Yolanda, de 19 años – prestó servicios de asesoría a la Guardia Civil y a la Policía española. El ministro de Interior trata de justificarlo sin sonrojo mientras los allegados de la militante del PST insisten en la cobertura que las FSE vienen dando desde 1980 a Emilio Hellín Moro.

Asier tenía seis años cuando un grupo de ultraderechistas liderados por el militante de Fuerza Nueva Emilio Hellín Moro mató a su hermana mayor en el barrio madrileño de Vallecas, después de secuestrarla. El único delito de la joven deustuarra fue ser militante de izquierda y vasca. Han pasado 33 años, pero la familia tiene claro que todo lo sucedido ha sido posible gracias a la cobertura otorgada desde las cloacas del Estado. Ahora se encarga de proclamar que la familia no se da por vencida. La entrevista fue realizada para el diario Gara por Agustín Goikoetxea.

¿Cómo han recibido la noticia de que el autor confeso de la muerte de Yolanda está libre y colabora con la Policía?

Como familiares de Yolanda, sinceramente con mucho estremecimiento por la gravedad de las informaciones reveladas. Además, como ciudadanos demócratas, estamos indignados y no podemos dejar de mostrar nuestra repulsa y vergüenza porque en el actual sistema democrático español esté ocurriendo algo tan grave.

¿Sabían de la «nueva vida» de Emilio Hellín?

No, la primera noticia que tuvimos fue por la llamada del autor del reportaje. Creo que han sido meses de investigación periodística para contrastar las informaciones que iba recabando.

Tres décadas después de aquellos hechos tan dolorosos para su familia, se reabren heridas... Anímicamente nos sigue afectando a todos, a los familiares directos de Yolanda y a todos los que la conocieron. Aunque han pasado 33 años del asesinato de mi hermana, creo que la herida no se cerró correctamente. Tampoco mis padres, por ejemplo, recibieron tratamiento profesional por haber perdido a un ser querido en unas circunstancias tan trágicas. En cierta manera, nunca terminas de cerrar aquel capítulo tan trágico de nuestras vidas. El hecho de que seamos conocedores de este tipo de noticias desagradables, lógicamente no ayuda a cerrar heridas sino a reabrirlas, porque ves que no se termina de hacer justicia, o vuelves a constatar que verdaderamente nunca se ha hecho con todo lo que sucedió a partir de febrero de 1980.

¿Barajan emprender algún tipo de iniciativa?

Sí, estamos pensando en ello pero lo cierto es que la repercusión y la reacción social ha sido tan inmediata que, incluso antes de poder hacer nada, ya hemos mantenido un montón de contactos con personas interesadas en el esclarecimiento de este nuevo capítulo del caso. Es más, por su importancia a la hora de valorar la respuesta social, no hay que pasar por alto que hemos sido conocedores de acciones que se están tomando, no que se van a adoptar.

¿El respaldo social es su principal arma para luchar contra el olvido y la impunidad?

Me recuerda un poco a lo que sucedió en aquella época, aunque debo confesar que a mí, al tener seis años, mis padres me trataron de proteger contra aquella vorágine de hechos tan brutales. La familia, en aquella época, vivió en parte una situación similar a raíz del apoyo ciudadano. Mi padre y mi madre, en realidad, no tuvieron ni que tomar iniciativa alguna. Simplemente se tenían que dejar llevar, porque era tal la solidaridad, las movilizaciones, el respaldo tanto de los medios de comunicación como de los grupos de izquierda de aquella época, los compañeros de partido de Yolanda... que era dejarse llevar y ser un poco partícipes. Mis padres estaban totalmente abiertos a no encerrarse en la tragedia sino participar, apoyar en lo que pudiesen.

¿Acudirán ahora a los juzgados?

El abogado José Mariano Benítez de Lugo, que es un hombre muy cercano y simpático, ha mostrado su voluntad de retomar otra vez este asunto de una manera altruista. Asimismo, los excompañeros de Yolanda del PST han emprendido ya un montón de acciones. En medio de esta vorágine de iniciativas, como familia vamos a estar ahí.

¿Qué les parecen las declaraciones del ministro de Interior?

Simplemente, una tomadura de pelo. Una tomadura de pelo, insisto, como todo lo que en los últimos años se está escuchando acerca de los repetidos escándalos de corrupción. Nos parece que, en este caso como en todos los otros, nos toman a la sociedad civil como tontos, como si no tuviésemos capacidad para reconocer las mentiras.

¿Confían más en la iniciativa popular que en la depuración por parte del Gobierno?

Confiamos en la versión ofrecida en el reportaje por el periodista, que estimamos que es información contrastada. Esa información, lógicamente, nos ha caído como un jarro de agua fría, pero en cierta manera hay cosas que no te sorprenden. Te sorprende que hoy esté ocurriendo, pero también no puedes obviar el pasado oscuro, oculto, que en su día existía, y lo chocante es que tres décadas después aún sigue existiendo con el beneplácito de algunos. Hay que remarcar que no es un hecho puntual. Cuando Emilio Hellín se fugó a Paraguay, también estuvo trabajando allí con estamentos gubernamentales de aquel país. Las conexiones entre Fuerza Nueva, del que era militante destacado, y la Policía siempre han existido. En realidad, no es que no dé crédito a la versión del Ministerio de Interior, simplemente que las primeras explicaciones que han dado son muy superficiales, una tomadura de pelo. Para dar esas explicaciones, hubiese sido mejor que no se hubiera dado ninguna.

¿La familia se siente humillada ante esa reacción del ministro?

Estamos humillados, aunque siempre está esa doble vertiente: la familiares y la de ciudadanos. Como ciudadanos estamos igualmente humillados porque realmente ¿qué tipo de democracia es esta? Condenado a 43 años, dos intentos de evasión, se fuga a Paraguay, cumple 14 años de cárcel y enseña a la Policía...En versiones oficiales se van soltando determinadas frases que pueden inducir a error, como que Hellín ha cumplido su condena. Tirando de hemeroteca, te das cuenta de que no es cierto. Quiero dejar claro que toda persona tiene derecho a una segunda oportunidad pero, bueno, no estamos hablando de cualquiera. Estamos hablando de una persona que no solamente es un asesino, sino que tiene el perfil de un auténtico criminal.

¿Qué ha ocurrido para que haya cumplido tan solo 14 de los 43 años por los que fue condenado?

Si se le ha permitido acceder a reducciones por buen comportamiento, es que estiman ejemplar que haya tratado de fugarse en varias ocasiones a mano armada. Se escapó realmente, lo que pasó es que lo cogieron y finalmente consumó una fuga de tres años a Paraguay con la connivencia de las FSE. Luego, una vez más, fue detectado por un periodista y tras una fuerte presión social al Gobierno del PSOE, que se vio obligado a tener que pedir la extradición. Hellín ha cumplido 14 años de condena, jamás se ha arrepentido y no ha pedido perdón a la familia. Se le ha permitido cambiar de identidad porque solo es posible con el beneplácito de la Policía, ya que el Registro Civil está controlado por ella. Lo que resulta más grave es que esta persona, aun teniendo derecho a rehacer su vida, parece incompatible moralmente que pueda prestar servicios para asesorar e investigar a ciudadanos y formar a miembros de las FSE.

Asier González Martín es hermano y portavoz de la familia de Yolanda González. 

http://gara.naiz.info/paperezkoa/20130227/389995/es/Las-explicaciones-son-una-tomadura-pelo-estamos-humillados?inprimatu=1

Fuente:
Varios