Ramón Górriz
23/12/2022
Cuando murió Eloy, un compañero sindicalista, del Comité de Redacción de Sin Permiso, Miguel Salas, que vivió en Andorra (Teruel), donde había nacido Eloy, me pidió si podía hacer una breve reseña. Le comenté que llevo bastante tiempo fuera de Aragón, pero como conocí y compartí con Eloy algunos Consejos de Redacción de Andalán (revista editada en papel en Zaragoza desde 1972 hasta 2010 y ahora en http://www.andalan.es/) intentaría este breve homenaje.
En la madrugada del día 17 de diciembre nos dejaba Eloy Fernández Clemente, un referente aragonesista.
Nacido en Andorra (Teruel) en 1942, viviría en Teruel, una corta estancia en Madrid, para aterrizar en Zaragoza.
Historiador, economista y periodista, escritor, profesor y catedrático en la Universidad de Zaragoza, Académico de la Real Academia de Ciencias Morales y Políticas, investigador permanente, editor de la Gran Enciclopedia de Aragón y de la Biblioteca Aragonesa de Cultura, miembro de la Fundación Gaspar Torrente… conoció a través de la transmisión oral de su familia el periodo republicano, luego la represión franquista; y en Teruel y desde Teruel con otras personas referentes del aragonesismo, entre ellos José Antonio Labordeta, construyeron caminos libertarios en una tierra áspera y dura, construyeron la identidad aragonesa.
Eloy Fernández, junto a sus amigos, era un referente ético e intelectual de la defensa de la tierra aragonesa. Unos han muerto, y permanecen en el recuerdo de las buenas gentes de Aragón.
Fundador del Partido Socialista de Aragón, militante de partido poco tiempo, demócrata siempre.
Entre sus obras quiero destacar: “Aragón Contemporáneo (1833-1936)” publicado por Siglo XXI, una invitación a conocer la historia de Aragón, desde el protagonismo político de la burguesía, la desamortización eclesiástica y civil en Aragón, el republicanismo aragonés y la reacción carlista, el nacimiento del movimiento obrero, la restauración, hasta la Dictadura de Primo de Rivera y la II República. Otros libros importantes desde mi punto de vista, son “La Ilustración Aragonesa “y los “Estudios sobre Joaquín Costa”, obras que descubren las fuertes raíces aragonesas y la importancia que le daba Eloy al conocimiento de la historia de Aragón. Como amante de la mezcla de saberes, periodista de vocación y autodidacta, Eloy era un convencido de que bastantes de los análisis y propuestas de Costa eran alternativas para poder aplicar en Aragón.
Pero en este recuerdo, quiero recordar lo que para mí fue un elemento clave: su aportación a la lucha por las libertades democráticas. Eloy Fernández, fue fundador y el primer director de Andalán.
Andalán abrió un nuevo espacio informativo, político y cultural en el final de la dictadura, una dictadura que llegó matando en 1936 y se despidió fusilando en 1975. Andalán era la voz de toda la oposición de izquierda aragonesa, era una revista de izquierda y aragonesista.
Andalán soportó la represión de la dictadura, persecuciones, multas, expedientes, censura, incluso días de cárcel para su director.
La prensa democrática no se puede entender sin el papel de Andalán, tampoco el surgimiento de la conciencia aragonesista y el amor a la tierra que ayudó a construir. Andalán sembró en muchos sectores sociales la necesidad de alcanzar una democracia plena, se convirtió en el periódico de los demócratas. Sus secciones de Cultura, Sociedad, Medios, Educación, Crónicas laborales y luchas obreras, Sanidad, análisis de política internacional de la situación de algunos países, ecología, arrojaban luz en medio de las tinieblas de la caverna.
Andalán, era una escuela de periodismo práctico, generador de conciencia aragonesista y cultura. Hace unos años, Eloy, que era un hombre ávido de saber, de hacer bien las cosas, de cambiar el mundo a su pequeñísima escala, un hombre que evolucionó de una fe profunda a un duro agnosticismo, ante una Iglesia Católica decepcionante, decía que Andalán como colectivo le hizo un radical, teniendo en cuenta del mundo que él venía.
Andalán fue mucho más que un periódico. Además de la cultura que transmitía, generaba conciencia para acabar con la Dictadura. La principal finalidad era salir de la Dictadura. Desde crónicas y luchas obreras, pasando por la denuncia de los escándalos políticos, financieros y empresariales, Andalán se convirtió en la voz más temida y odiada por las élites. En sus páginas se recogieron las aportaciones de pintores, músicos, autores de teatro y escritores. Andalán fue la voz bronca, independiente, la defensa de la dignidad, entre otras cosas. En sus páginas existen propuestas culturales, económicas, ecológicas, sociales que, no cabe ninguna duda, hubieran cambiado el devenir de Aragón.
A destacar de Eloy que sus firmes convicciones nunca le condicionaron para poder trabajar con personas o elegir colaboradores del periódico que no pensaran como él, lo que hay que reconocer. De aquí que Andalán jamás se decantara a favor de una u otra fuerza política. En el Consejo de Andalán había militantes de varios partidos políticos, pero nunca lo fueron por ellos sino por su aportación a la confección del periódico.
En los Consejos de Redacción, donde cada persona defendía sus criterios se originaba un nivel elevado y denso de los debates, un método y debate democrático en las decisiones y en la discusión de las editoriales que para si quisieran algunos colectivos en el mundo de hoy, donde impera el mandarinato y el unipersonalismo, cuando no un culto al líder que impide el sano ejercicio del debate y la síntesis.
En el discurso de Eloy Fernández Clemente cuando le concedieron el Premio Aragón 2022, a sabiendas de los tiempos que atravesamos de grandes pandemias, desigualdad, pobreza, ascenso de las derechas extremas, dirigió un mensaje a las generaciones amenazadas por la crisis económica, el paro, la precariedad, la desesperanza, “para que renueven ese entusiasmo por transformar la realidad, porque lo que no avanza, puede morir. Es fundamental la conciencia crítica, que permitió nacer y desarrollar esta tierra hermosa”.
Descanse en paz, compañero.

