Francia: La campaña para las municipales de LFI

Catherine Tricot

12/03/2026

LFI presenta este año 276 listas que reflejan su nueva voluntad de anclarse localmente. Pero entre las divisiones de la izquierda y las estrategias divergentes para la segunda vuelta, estas elecciones dirán si la fuerza electoral nacional de los insumisos puede traducirse en poder municipal.

Este año, La France insoumise (LFI) celebra sus 10 años de existencia y quiere superar el listón en su implantación local. Aunque había invertido poco en las elecciones municipales en 2020, ahora lo convierte en un objetivo importante y presenta 276 listas. Tres veces más que en 2020.

El movimiento de Jean-Luc Mélenchon pretende reforzar sus zonas de fuerza: las grandes ciudades universitarias y los suburbios populares. LFI estará presente en las 36 ciudades de más de 100.000 y en más de la mitad de las ciudades con entre 50.000 y 100.000 habitantes (49 de 89). Signo de este compromiso del movimiento: 19 diputados de LFI son candidatos. Por otro lado, la presencia de los insumisos disminuye rápidamente fuera de las grandes ciudades: menos de un tercio en las ciudades de 20.000 a 50.000 (103 de 344) y menos del 10% en las ciudades de 10 a 20.000 habitantes (42 de 543).

Las elecciones municipales se prepararon cuidadosamente con la publicación de una obra colectiva, Pour un nouveau communalisme, Les communes au cœur de la révolution citoyenne que reafirma el hecho comunal contra las políticas de metropolización e intermunicipalidad.Se ha adoptado una “caja de herramientas programática”; se encuentra principalmente en las diferentes propuestas de las listas LFI: comedores bio-orgánicos y “gratuitos para las familias por debajo del umbral de pobreza”, municipalización del agua... La composición de las listas ha sido cuidada para alcanzar la paridad de los cabezas de lista a nivel nacional y para destacar a las personalidades racializadas, la “nueva Francia”.

Detrás de esta coherencia nacional, las campañas también son locales. Sus resultados serán cuidadosamente analizados... y se aprenderán lecciones. ¿Qué moviliza y hace ganar a LFI? ¿El estilo “puerta a puerta” de la campaña parisina o de Marsella? ¿El tono “firme pero tranquilo” de la de Toulouse? ¿O “a pesar de todo” de La Courneuve? ¿O la campaña de “tregua de polémicas” en Roubaix?

Además, es en Roubaix donde LFI tiene las mayores posibilidades de ganar. En esta ciudad que se acerca a los 100.000 habitantes, una encuesta reciente da un 44% a la lista liderada por David Guiraud en la primera vuelta. LFI también podría imponerse en algunas ciudades suburbanas (Villeneuve-d'Ascq, Vaulx-en-Velin, Vénissieux) y especialmente en Île-de-France (Argenteuil, Saint-Denis, Aubervilliers, La Courneuve, Evry...) transformando su fuerte influencia nacional en victorias locales.

Cuando no está en ñas encuestas a la cabeza de la izquierda, que es lo más frecuente, lo que está en juego ya es la segunda vuelta. ¿En cuántas ciudades reunirá LFI más del 10% de los votos y, por lo tanto, estará en condiciones de mantenerse? En la gran mayoría de los municipios, el acercamiento de las listas de izquierda es la condición de una victoria contra la derecha, incluso contra la extrema derecha. La tradición desde 1962 es la de una fusión de listas que integren elementos del programa y candidatos en posición elegible. Pero eso fue antes. Antes del delirio que afecta a la izquierda política desde hace dos años, que se ha duplicado durante las últimas cinco semanas.

Después de afirmar que no habría un acuerdo nacional con LFI, el PS pide la retirada de la lista de izquierdas que quede en segundo lugar. En nombre de la movilización de los electorados, LFI se niega a hacerlo. Jean-Luc Mélenchon marcó línea el sábado por la noche en Marsella; linea que se convierte en la del movimiento este lunes en un comunicado. LFI pide una “fusión técnica” dondequiera que haya un riesgo de derecha o de extrema derecha. Esta fusión técnica se produciría entre listas de izquierdas que han alcanzado más del 10%. Respondiendo a los llamamientos del PS a los insumios “a desvincularse clara y plenamente de las palabras [de Jean-Luc Mélenchon]”, LFI rechaza las negociaciones caso por caso porque “LFI no es una adición de baronías”. Los insumisos piden la integración de un número de candidatos en proporción a los resultados de la primera vuelta, pero sin participación mayoritaria. Otra respuesta del pastor insumiso a la pastora socialista que exigía una aclaración sobre la violencia en la política. En este mismo comunicado, rechazan cualquier concesión sobre la muerte de Quentin Deranque y reafirman “la solidaridad con el [en singular, ndlrmovimiento antifascista frente a los intentos de criminalización tras el drama de Lyon”. Por otro lado, hacen un llamamiento a los líderes de las listas comunistas, ecologistas y ciudadanas para que abran negociaciones ahora. Así que no en París, ni Toulouse, ni Lille, ni siquiera Marsella... pero las conversaciones son posibles en Lyon, Nîmes o Le Havre.

Los socialistas pagarán el alto precio de este aumento de intransigencia en todas partes. Muchas ciudades de izquierda podrían caer a la derecha. Y Marsella a la extrema derecha. Se daría lugar a un mayor desgarro entre las fuerzas de izquierda, cada una queriendo trasladar a las otras la responsabilidad de estas peleas locales.

Pero sabemos que el impacto político no será solo local. Será nacional cuando se inicie el año presidencial y legislativo. ¿Cuáles serán las consecuencias de estas elecciones políticas perjudiciales? Deplorable para los habitantes de estas ciudades. Pero políticamente, ¿qué obtendrán los votantes de izquierda? Les queda imponer un retorno a la razón de unos y otros. La lucha contra la llegada al poder del RN vale la pena, ¿verdad?

 

Directora de la revista Regards.fr
Fuente:
https://regards.fr/municipales-lheure-de-verite-pour-lfi/
Traducción:
Enrique García